Después de algunos años de trabajo y perseverancia en las categorías bajas del fútbol español, le llegó la oportunidad de convertirse en entrenador de arqueros, lo que le abrió su camino hacia la élite del fútbol en la Serie A. Actualmente, forma parte del cuerpo técnico de Thiago Motta, histórico mediocampista brasileño nacionalizado italiano que jugó en Barcelona, Atlético de Madrid, Genoa, Inter y PSG.
Iago es uno de los entrenadores de arqueros del Rossoblù y está viviendo una experiencia única que hace tan solo unos años atrás no imaginaba, pero su camino pasó por varias dificultades que lo pusieron a prueba para alcanzar la meta de vivir trabajando con su pasión, el arco.
Sus comienzos en Rosario
Criado en el barrio Alberdi de la zona norte de Rosario, Iago es categoría 1995 y desde sus primeros años ya dedicaba largas horas al fútbol, pero primero vienen los estudios. Pasó la primaria en la Escuela Gabriel Carrasco de su barrio e hizo cuatro años de secundaria en el colegio Nuestra Señora de La Medalla Milagrosa. Sobre su último año lectivo, debió cambiarse a la Escuela Superior De Comercio Urquiza, ubicada sobre bulevard Oroño, debido a que tenía entrenamientos por la mañana.
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Su vida estuvo ligada al deporte desde joven. Comenzó en el baby e inferiores del club Banco Nación hasta 7ma, año en el que arrancó su camino por el futsal en Newell’s y mantuvo ambas competencias. Tras algunas temporadas entrenando exclusivamente el deporte indoor, retomó la actividad doble en 2013 y llegó al club ADIUR. Allí compitió en 5ta, 4ta y Primera División, mientras mantenía su participación en el futsal de la Lepra. A fines de 2015 pasó por Huracán de Victoria para disputar el torneo Regional y siguió su camino durante 2016 en Eduardo Hertz de Villa Mugueta.
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En cada previa a los partidos del Bologna, Lozano junto al cuerpo de entrenador de arqueros salen al campo para el calentamiento.
Mientras cursaba el tercer año de Educación Física en el ISEF, dejó la carrera cuando se le presentó una nueva oportunidad de perseguir su sueño de ser arquero, lo que llevó a tomar un nuevo camino, pero sabiendo que contaba con el apoyo de su familia desde Rosario. En diálogo con La Capital, afirmó: “Llegué a Europa en diciembre de 2016, cuando tenía 21 años recién cumplidos. Me salió la oportunidad de venirme y me la jugué”.
La prueba en el ascenso del fútbol de España
Con respecto a la decisión de marcharse al Viejo Continente, detalló: “Yo tenía un primo, Julián, que vivía acá hacía muchos años. Uno de sus mejores amigos jugaba en Tercera División y me consiguió una prueba. Vine a probarme a su club, pero cuando llegué mis compañeros hacía 10 meses que no cobraban, no había agua caliente, fue todo un desastre”.
Sin bajar los brazos, continuó su búsqueda. “Como yo jugaba en ADIUR conocía a Raúl Herrera, que lo había mandado Villarreal a Rosario por el vínculo con el club. En ese momento él estaba como director general de las inferiores del Villarreal y me recomendó en un equipo de la zona, el CF Alcalá de Preferente Valenciana -5ta división en escalón a La Liga-”, indicó.
En Alcalá se le presentó la oportunidad de tener su puesto como arquero y mantenerse en competencia, pero para “ganar unos mangos más” decidió ofrecerse a entrenar arqueros de las divisiones inferiores del club, su primer encuentro con la dirección técnica.
“Estuve un año como entrenador en Alcalá y al siguiente me llamaron de las inferiores del Villarreal. Fue una oportunidad muy linda y lo tomé como una motivación para decidirme en mi carrera. Si bien seguí compaginando lo de jugar y entrenar durante algunos años más, a medida que fui creciendo dentro de la estructura del club como entrenador me fui decantando más por ese rol”, aseguró.
La ratificación como entrenador de arqueros
Ya como entrenador en las inferiores del Villarreal, el compromiso de horarios y las oportunidades que abrían nuevos caminos lo llevaron a tomar una decisión: “En 2020/21 llegaba a las 23 a casa de entrenar y había salido a las 8 para ir a Villarreal en las inferiores. Esa fue la última temporada que jugué”.
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“El paso definitivo a ser entrenador lo viví muy tranquilo. Mi sueño era dedicarme al fútbol y sabía que como jugador no iba a lograrlo pero que, como entrenador, las oportunidades estaban siendo mayores”, confesó y agregó: “Debes estar muy decidido en cada paso porque a veces la distancia hace que las cosas sean aún más difíciles a veces. Así que hay que estar convencido de uno mismo y de cada decisión que toma, asumiendo las consecuencias”.
Rosario siempre estuvo cerca
A la par de que se abrían nuevos caminos conoció a su pareja, una joven española que lo acompañó durante cada paso y que espera que pronto pueda conocer su ciudad: “Volví por última vez en 2018 y ahora dentro de poco voy a estar ahí otra vez. Tengo poco tiempo porque no tenemos muchas vacaciones, pero mi novia va a conocer Rosario, así que estoy muy contento y entusiasmado de volver. En cualquier lugar siempre digo que soy argentino e inmediatamente después aclaro que soy de Rosario”.
A pesar de la distancia y los años alejado, la pasión y el cariño por sus raíces no se apaga: “Soy hincha de Newell’s, eso me mantiene muy ligado a la ciudad. Estoy pendiente constantemente del presente del club y siguiendo los partidos como un hincha más, siempre que el horario me lo permite”.
Así como el fútbol lo acerca, las costumbres siempre son necesarias para volver a casa durante un rato en medio de la rutina: “Por suerte con los mates me acompaña mi novia que, aun siendo española, toma todos los días conmigo porque le encanta. Amargos, ¡por supuesto!”.
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Llegada al Bologna de la Serie A
Tras algunos años de trabajo en las inferiores del Villarreal, llegó la tan ansiada oportunidad de dar el paso a la Primera División, nada más ni nada menos que en la Serie A de Italia. “Llegué a Bologna a través del analista del staff de Thiago Motta, que me recomendó a él para que me sume a su cuerpo técnico y vine en septiembre de 2022 con ellos. Flavio -el analista- estudió con mi tío en la universidad y me conocía por él”, reveló.
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“Es un grupo de excelentes personas y profesionales que hizo muchísimo más fácil la adaptación”, describió sobre sus compañeros de cuerpo técnico, con quienes pasa largas horas de entrenamiento, trabajo y análisis. “Yo llego aproximadamente a las 7.30 de la mañana al club y nunca sé a qué hora me voy. Durante esas horas se prepara la semana de trabajo con los arqueros y el cuerpo técnico, se hace mucho análisis del rival y propio, así que implica muchas horas de video y de trabajo extra de campo”, precisó.
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Lozano junto al arquero polaco Lukasz Skorupski en un entrenamiento.
Sin distraerse con las luces de la élite del fútbol, aclaró: “Lo vivo con mucha tranquilidad pero disfrutando cada día al máximo. El estar acá hace que uno valore muchísimo más el proceso que me trajo hasta donde estoy hoy y eso me da muchísima satisfacción pero, a su vez, nada de conformismo y mucha responsabilidad, con ganas de seguir creciendo. La exigencia es máxima cada día”.
La histórica clasificación a la Champions League
El cuerpo técnico de Thiago Motta abordó con la máxima exigencia cada día de trabajo, hasta que logró imponer una marcada idea de juego en Bologna y dar un paso hacia adelante en la competencia, con impecables presentaciones ante los grandes de Italia.
“Es una alegría y una satisfacción enorme, a principio de año el objetivo del equipo era llegar a los 40 puntos y salvarnos, pero a medida que fueron pasando las fechas fuimos creciendo y llegamos a conseguir este logro histórico para el club. Solo una vez habían jugado la competición y fue hace muchísimos años”, concluyó Lozano apenas unos días después del festejo por la clasificación a la próxima edición de la Champions League.
Bologna es uno de los equipos con más títulos de liga en Italia con 7, pero su último campeonato de la Serie A fue hace exactamente 60 años en la temporada 1963/64 y de la Coppa Italia en 1973/74. En los últimos años, finalizó la mayor parte de las campañas en mitad de la tabla de posiciones, con su último ascenso en el 2015, pero de la mano de Motta alcanzó los primeros puestos y festejó la clasificación.