Si Central gana en Junín, regresará a Rosario como líder del torneo, en soledad, al menos hasta que Lanús juegue con River el sábado por la tarde. Eso solo ya es un incentivo tremendamente importante como para darle al choque de esta noche frente a Sarmiento algo más de trascendencia, una pizca más de pimienta. Se descuenta que el equipo de Miguel Angel Russo lo hubiese tomado de esa forma incluso en otras circunstancias, no tan favorables, pero el escenario que tiene por delante Central no deja de ser una tentación. Claro, para que eso se dé será necesario que el canalla patee el tablero en lo que tiene que ver con su comportamiento jugando como visitante, donde en este torneo no le fue bien. Lo cierto es que el canalla está frente a una chance inmejorable de ponerle un poquito más de brillo a este sobrio arranque de torneo. Será ante un aguerrido Sarmiento, pero debe al menos intentar la escalada a la cima.
Lo que hace que Central esté de cara a la chance de transformarse, aunque sea de manera momentánea, en el líder del torneo es justamente ese inicio de campeonato en el que los resultados metieron un guiño de complicidad importante y que posiblemente vayan más allá del juego exhibido para lograrlos. Pero suele suceder que a la realidad hay varias formas de abordarla y en este caso una de ellas está relacionada a lo que tiene que ver exclusivamente con los números.
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En Central imaginan un partido luchado, en el que Mallo y Quintana podrían tener mucho trabajo.
Marcelo Bustamante / La Capital
Por eso, para que el camino encuentre la menor cantidad posible de obstáculos, lo que debe hacer Central es potenciar su juego, algo que ya de por sí le cuesta pero que en esta ocasión encontrará seguramente algo de resistencia por las valencias del rival. Es que Sarmiento es un equipo que se caracteriza más por luchar los partidos que por jugarlos y eso es lo que hace que el canalla deba adecuarse a las circunstancias y encontrar las herramientas necesarias como para no caer en esa trampa. Posiblemente se presente un partido en el que Facundo Mallo y Carlos Quintana cuenten con un protagonismo importante, pero sabiendo que el resto deberá estar atento y colaborar en lo que, se presume, habrá muchas acciones en las que la apuesta será la segunda pelota.
Central podría aprovecharse de las deficiencias que mostró Sarmiento en lo que va del torneo jugando en el Eva Perón, donde perdió los dos partidos que disputó (ante Barracas Central y San Lorenzo), una falencia que viene con algo de lastre, con un par de derrotas en los dos últimos encuentros del torneo anterior. Igual, es algo de lo que el canalla no puede confiarse porque Central tiene sus propios problemas jugando como visitante. Las dos veces que le tocó salir del Gigante este año no ganó (empate con Tigre y derrota contra Lanús) y no sólo eso, sino que en los últimos 20 encuentros como visitante ganó apenas tres. Lo dijo Mallo en conferencia de prensa el miércoles: “No es poco 10 de 15, pero sí es poco uno de seis como visitante”.
Lo que sí tiene a favor Central hoy es la motivación que logró después de la victoria del pasado sábado en el Gigante ante Godoy Cruz, un resultado que volvió a instalarlo en el tercio superior de las posiciones, con la chance de meter hoy un salto más.
De no haber sido por la lesión de Francis Mac Allister, Russo seguramente no hubiera tocado el equipo, pero con lo sucedido el DT se vio en la obligación de meter mano y es por eso que esta noche en Junín reaparecerá Walter Montoya, en lo que será la única variante.
El hecho de la dependencia de sí mismo es un desafío más para este Central que todavía transita el período de afianzamiento. Es que tanto Russo como sus jugadores saben que depende pura y exclusivamente del canalla aprovechar este contexto y lograr su cometido. Y no es una meta cualquiera, por más que esa condición de líder tanga fecha de caducidad en lo inmediato.
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Jaminton Campaz demostró cosas interesantes ante el Tomba, pero Russo cree que puede dar mucho más.
Marcelo Bustamante / La Capital
Central está todavía en medio de ese proceso de búsqueda de identidad y en el mientras fue encontrando atajos para sumar estos 10 puntos que antes del partido de esta noche le sirven para estar a sólo dos de Lanús (el equipo sensación hasta la derrota contra Racing), Defensa y Justicia, Talleres y San Lorenzo. Ppero aún con sus limitaciones a cuestas nadie podrá robarle al equipo de Russo la tentadora posibilidad de ser, aunque sea por un puñado de horas, el nuevo líder de la Liga Profesional. ¿Qué es lo que tiene que hacer? Lograr que Sarmiento no sea un obstáculo.