A La Feliz por una pizca más de alegría. Central pone cuarta en el torneo Apertura y lo hará en busca de un resultado que que le permita pegar un salto de calidad, que le dé valor agregado a lo que fue el empate sin goles frente a River en el Gigante de Arroyito. La ocasión pinta inmejorable, pero todo dependerá de cuánta sapiencia pueda ponerle este equipo de Jorge Almirón al partido contra un Aldosivi que hasta aquí no pudo ganar. Desde las 17, en el José María Minella y con arbitraje de Fernando Espinoza, el Canalla irá por un triunfo que le permita ir acomodándose entre los principales animadores de la zona B.
Central no parece ser un equipo en formación porque viene con una base sostenida, a la que sí se le sumaron algunas caras nuevas, pero con un conocimiento mayúsculo de sus defectos y virtudes.
Donde sí se advierten todavía algunas incertidumbres en ese reacomodamiento futbolístico que se da cuando aparece un cambio de entrenador. Y más allá de los resultados obtenidos el terreno para crecer es grande.
Lo que busca el Canalla
Lo que el Canalla está buscando todavía es una identidad como equipo, pero sobre todo una consistencia que lo lleve a ser ese firme candidato en cada partido, juegue donde juegue.
De no haber sido por ese pésimo final de partido contra Belgrano, en el que tenía los tres puntos en el bolsillo y en un abrir y cerrar de ojos se quedó sin nada, otro sería el panorama. Hoy se estaría hablando de un equipo que pese al cambio de mando no perdió el filo de sus dientes. Pero de siete puntos que podría tener, tiene solo cuatro.
Claro, soslayar lo que vino después de eso no es lo más aconsejable. Porque no son muchos los equipos que se le plantan a Racing y logran torcerle el brazo en el mismísimo Cilindro de Avellaneda y Central lo hizo. Tampoco son muchos los equipos que se salen ilesos en un golpe por golpe frente a River y el Canalla lo hizo.
Ahora le toca en La Feliz
Después de esos 180 minutos frente a dos poderosos del fútbol argentino, este Central va a Mar del Plata a enfrentar a un Aldosivi que todavía no pudo arrancar. Es uno de los tantos equipos que hasta aquí no logró ganar en lo que va del torneo.
Desde esa óptica, el escenario es inmejorable para Central. Pero no sólo por lo que cantan los números, que muchas veces pueden ser engañosos, sino porque en jerarquía y peso específico tiene mucho más para ofrecer que el rival de turno.
Pero es esa supremacía de nombres y la que tiene en cuanto a funcionamiento la que debe encontrar correlato dentro de la cancha. Y oportunidades como la que tendrá este sábado en el Minella son las que no debe desaprovechar.
Ante que la Libertadores apriete
Es que el Canalla está en la obligación de demostrar siempre por todos estos últimos años de protagonismo, pero también en medio de un torneo que por ahora transita igual que el resto, pero que en poco tiempo más se topará con un calendario extremadamente apretado, cuando comience a transitar el mayor desafío que tiene por delante: la Copa Libertadores de América. Todo lo que pueda sumar en el corto tiempo formará parte del oxígeno que tendrá cuando el trajín ya sea otro.
Otra vez la baja de Jaminton Campaz podría pesarle, pero este equipo de Almirón tiene demasiadas cartas pesadas como para romper cualquier trámite duro y equilibrado. Igual, hasta aquí dependió en gran medida de ese as en la manga que tiene como lo es Ángel Di María.
Cómodo jugando afuera
Ni siquiera la condición de visitante debiera amedrentarlo, más teniendo en cuenta que el único partido que ganó en el torneo lo hizo fuera del Gigante de Arroyito, nada menos que frente a Racing.
Es partido en Mar del Plata podría tomarse incluso como motor para el choque por Copa Argentina frente a Sportivo Belgrano de San Francisco, pero tampoco es cuestión de pensarlo exclusivamente en esos términos. Son historias totalmente diferentes.
Central tiene: con qué, el deseo de ir por todo, la ambición de seguir creciendo, el desafío del protagonismo. Tiene que demostrarlo.