Ovación

Boca le ganó 1 a 0 al Etoile y jugará la final del Mundial de Clubes

Boca  Juniors se clasificó para la final del campeonato Mundial de  Clubes al vencer hoy a Etoile Sportive, de Túnez, por 1 a 0, en  Tokio. El gol de Neri Cardozo colocó a los boquenses en la definición del certamen, que será el próximo domingo a las 7.30 de Argentina ante el  Milan italiano o el Urawa Diamond japonés, que se enfrentarán  mañana en la otra semifinal.

Miércoles 12 de Diciembre de 2007

Tokio.-     Boca Juniors cumplió con la obligación que le genera  el hecho de haber llegado a Japón con el rótulo de candidato al  título del campeonato Mundial de Clubes junto al Milan italiano al  vencer hoy, en semifinales, al Etoile Sportive du Sahel, de Túnez,  por 1 a 0, sin sobrarle nada pero haciéndose cargo del compromiso.

Los boquenses ganaron con un gol convertido por Neri Cardozo,  que estuvo en duda para ser titular hasta 24 horas antes del  partido, a los 36 minutos del primer tiempo.

El conjunto argentino jugó los últimos 25 minutos del  encuentro con un hombre menos por la expulsión del colombiano  Fabián Vargas, que recibió dos tarjetas amarillas.

El desarrollo del encuentro en el primer tiempo no mostró la  misma superioridad de Boca sobre los tunecinos que la que había  evidenciado el Pachuca mexicano en el cotejo anterior.

Sin embargo, pese a que el juego fue mucho más equilibrado y  las llegadas de los boquenses no abundaron, estos siempre dejaron  una sensación de invulnerabilidad y a su vez de que la victoria  podía llegar en cualquier momento.

Un par de llegadas de los rojos bien conjuradas por el  arquero Mauricio Caranta fueron las solitarias aproximaciones que  registró Etoile en los primeros 45 minutos, aunque Boca también  produjo en la misma proporción.

La diferencia entre ambos estuvo dada porque a los 36 minutos  los auriazules dispusieron de una chance concreta y no la  desaprovecharon.

Fue la primera acción en la que Rodrigo Palacio ganó el fondo  y encaró entre dos defensores, cediéndole una milimétrica  asistencia a Neri Cardozo en el área chica para que éste definiera  con un zurdazo alto.

Los diez minutos siguientes dejaron la sensación de que, pese  a todo lo que quedaba por delante, Boca se encaminaba sin mayores  sobresaltos hacia la final.

Y esto, que se plasmó en el segundo tiempo, nunca pareció  estar en duda en la etapa final aunque las características del  juego cambiaron.

Es que los africanos, obligados por las circunstancias,  salieron más y dejaron espacios para la respuesta de los  xeneizes, lo que determinó que el desarrollo fuera más de ida y  vuelta.

Así las cosas, Boca dispuso de otra buena oportunidad en los  pies de Palacio que salvó el arquero Balbouli y Etoile volvió a  exigir otras dos veces a Caranta, que siguió respondiendo bien.

Pero a los 20 minutos ocurrió un hecho que pareció iba a  trastocar el recorrido exitoso de Boca, cuando el colombiano  Fabián Vargas, de buena tarea equilibrando el medio campo, levantó  demasiado la pierna y recibió la segunda tarjeta amarilla (por  cada una se paga en este certamen una multa de 5.000 dólares).

Inmediatamente el técnico Miguel Angel Russo sacó a Cardozo y  puso en su lugar al uruguayo Alvaro González para reforzar la  marca en el medio.

Con ello Boca no perdió presencia en el juego y siguió yendo  por más, ya con Palacio aguantando la pelota arriba y Gabriel  Paletta convertido en un puntal de la defensa para desbaratar los  embates tunecinos.

Sin embargo, pese a la inferioridad numérica Boca hasta pudo  aumentar la ventaja, ya que el árbitro dinamarqués Claus Larsen  ignoró un penal que le cometió Falhi a Alvaro González y acto  seguido Martín Palermo desvió un cabezazo desde inmejorable  posición.

La pelota parada, como siempre, hizo padecer a Boca en los  minutos finales, cuando dos tiros de esquina crearon zozobra en  derredor de Caranta.

Pero el final encontró a un Boca firme, solvente, que se quedó  con el pasaporte a la final ante un equipo al que nadie daba en la  previa como medida exacta de lo que puede dar sin Juan Román  Riquelme (observó el partido entre los suplentes).

Seguramente ésta llegará el domingo, cuando se juegue la final  ante el poderoso Milan o el enjundioso conjunto local Urawa  Diamond, que se enfrentarán desde las 7.30 (de Argentina) de  mañana.

“Ojalá juguemos contra Milan”, fue la expresión de deseos de  Russo apenas finalizado el cotejo y mientras sus dirigidos  celebraban efusivamente la victoria ante la obvia desazón de los  tunecinos.

En definitiva, Boca cumplió con su obligación primaria que era  llegar a la final. Ahora se viene el gran desafío; ganar el primer  Mundial de Clubes de su historia. Lo que está claro es que el  partido final será distinto al de hoy, en todo sentido. Y los  xeneizes siempre se caracterizaron por saber jugar esas  instancias decisivas.

Síntesis

Boca Juniors: Caranta (7); Ibarra (7), Maidana (6), Paletta  (7) y Morel Rodríguez (6); Battaglia (6), Banega (7), Vargas (6) y  Neri Cardozo (7); Palacio (7) y Palermo (6).

DT: Miguel Angel  Russo.

Etoile Sportive du Sahel: Balbouli (6); Ghezal (7), Falhi (6),  Meriah (6) y Frej (6); Narry (6), Sacko (6), Traoui (6) y Nafkha  (5); Ogunbiyi (5) y Chermiti (7).

DT: Bertand Marchand.

Gol en el primer tiempo: 37m. Neri Cardozo (B).

Cambio en el primer tiempo: 10m. Gharbi (5) por Ogunbiyi (E).

Cambios en el segundo tiempo: 10m. Bendhifallah (5) por Sacko  (E); 22m. Alvaro González por Neri Cardozo (B); 29m. Gilson Silva  por Traoui (E); 44m. Boselli por Palacio (B) y 45m. Ledesma por  Banega (B).

Incidencia en el segundo tiempo: 19m. expulsado Vargas (B) por  doble amonestación.

Amonestados: Battaglia (B) y Palermo (B). Gharbi (E), Narry  (E) y Meriah (E).

Arbitro: Claus Larsen, de Dinamarca (regular).

Estadio: Nacional de Tokio.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario