Nunca le encontró la vuelta. La constelación de estrellas argentinas estuvo
perdida en el cosmos del Monumental y enfrente tuvo a un Ecuador inteligente y práctico, que casi
se lleva el premio mayor. Argentina apenas empató 1 a 1 por la 5ª fecha de las eliminatorias
sudamericanas del Mundial de Sudáfrica y se abren interrogantes de cara a la fecha que viene, el
miércoles, nada menos que ante Brasil.
El comienzo fue tibio, con Ecuador saliendo rápido cada vez que recuperaba aunque sólo
Guerrón inquietaba con su velocidad. De a poco, Argentina comenzó a poner la pelota bajo la suela y
dos pelotazos cruzados de Verón le avisaron a la defensa rival que no podía descuidarse. Entonces
Ecuador regaló pelota y terreno en la salida argentina pero Riquelme no aparecía en la generación y
así los caminos de ataque dependían de Messi y Agüero, que debían bajar bastante para dominar el
balón.
Sobre los 20, Argentina dominaba pero no lastimaba. Hasta los 25, aceleró Messi y generó
zozobra, Maxi no se decidió a patear desde el borde del área. La recibió Verón y abrió perfecto
para Riquelme por izquierda. Román mandó un buscapié cruzado y Espinoza salvó con lo justo ante la
entrada de Agüero.
Después otra vez el aburrimiento. Ecuador esperando tranquilo cada vez más cerca de su área
y los de Basile sin encontrarle la vuelta a la profundidad.
Sobre el final, Maxi Rodríguez recibió un pase perfecto de Verón y llegó hasta el fondo, el
centro rasante fue salvado por Mina cuando Messi llegaba para tocarla al gol. Y no hubo mucho más.
Ecuador desnudó sus pretensiones a poco de comenzar el encuentro y Argentina se encontró sin
ideas para generar peligro.
El segundo tiempo fue más de lo mismo en el principio, aunque Gago (que entró por Maxi
Rodríguez) le aportó más claridad a la zona de volantes. De todas maneras, el funcionamiento
colectivo albiceleste dejó más que desear que en la primera parte.
Tuvo sus chances pero las dilapidó una tras otra. Y en eso tuvo que ver la segura defensa
rival y también la propia impericia. Riquelme pegó un faltazo de aquellos y ni de tiro libre
acertó. Messi fue puro vértigo y Agüero complicó pero muy poco.
Hasta que Ecuador se dio cuenta de que podía ir por más y con un jugadón de aquellos abrió
el marcador por intermedio de Urrutia. El desconcierto invadió al equipo argentino, que fue y fue
pero chocó contra sí misma.
Hasta que el recién ingresado Palacio estuvo en el lugar exacto en el momento preciso y
facturó el empate en el tercer minuto de descuento. Un empate con sabor a poco, ya que los nombres
rutilantes se asociaron poco y se quedaron sin ideas frente al área rival. Y encima ahora se viene
Brasil, sin Demichelis (por amarillas) y tal vez sin Mascherano (salió lesionado).



























