En su vuelta a la titularidad, Ángel Di María fue el punto más alto de Central en la gran victoria sobre Universidad Central de Venezuela por la Copa Libertadores. Jugó de menor a mayor y otra vez, mucha categoría a la hora de ejecutar el penal.

Al capitán canalla le costó el inicio, pero redondeó una gran noche. Jugó e hizo jugar y ejecutó con mucha suficiencia el penal para el 2-0
Prensa CARC
El equipo del Canalla que Jorge Almirón puso desde el arranque frente a Universidad Central.
En su vuelta a la titularidad, Ángel Di María fue el punto más alto de Central en la gran victoria sobre Universidad Central de Venezuela por la Copa Libertadores. Jugó de menor a mayor y otra vez, mucha categoría a la hora de ejecutar el penal.
Jaminton Campaz volvió a ser de los más punzantes en ofensiva. Ignacio Ovando aportó el gol y mayor seguridad en defensa, mientras que Jeremías Ledesma metió una gran tapada, impidiendo que el local se pusiera a tiro en el marcador.
Jeremías Ledesma 6,5: En la más desafiante que tuvo, metió una gran tapada. Amortiguó el remate que terminó dando en el palo. En otra dio un rebote hacia el centro, pero casi siempre se mostró seguro y confiable.
Emanuel Coronel 5,5: Fue de mayor a menor. En el primer tiempo metió un par de proyecciones interesantes y de una de ellas llegó la jugada del córner que terminó con gol de Ovando. Cumplió.
Ignacio Ovando 6,5: Falló en muy pocas y estuvo atento casi siempre. Por su puesto el aporte que hizo en ese primer gol del equipo fue clave. Otra vez anotó tras una pelota detenida.
Gastón Ávila 6: Más sólido y concentrado que otras veces. Intentó no complicarse, aunque en algunas se excedió en el pelotazo largo. No tuvo grandes inconvenientes en la marca.
Agustín Sández 5: Se atrevió más en un primer tiempo en el que hizo un buen control de los rivales que se movían por su sector. Un partido correcto. En la última pelota pudo anotar el cuarto.
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Franco Ibarra 5,5: Un error en la salida en el primer tiempo casi le cuesta carísimo al equipo. Después se asentó y se fue convirtiendo en el patrón del mediocampo. Jugó con oficio.
Vicente Pizarrro 5: Tuvo el primero, pero se la sacaron justo. Hizo un partido de tramos cortos, sin tanto despliegue. La mayoría de las que tuvo las jugó al pie.
Julián Fernández 4,5: Nunca pudo encontrarle la vuelta al partido. Siempre volcado por derecha, el desequilibrio no fue lo suyo. Desaprovechó una muy clara en el primer tiempo.
Ángel Di María 7: Le costó meterse en partido, pero después fue manija. Algunos lanzamientos punzantes y un gran centro a la cabeza de Veliz. Mucha autoridad a la hora de ejecutar el penal. Minutos después se fue reemplazado.
Jaminton Campaz 7: Durante gran parte del partido fue el que más pimienta le puso al ataque. Tuvo más desequilibrio que final de jugada, pero su presencia fue siempre amenazante. Gran pase para Veliz en la jugada del penal.
Alejo Veliz 6: No dio ninguna por perdida, aunque no pudo convertir. Tuvo un par de cabeza, pero no se le dio. Lo peor fue la amarilla que se ganó en el final cuando era reemplazado. A él le cometieron el penal que convirtió Di María.
Guillermo Fernández 6: Las veces que entró en juego lo hizo con criterio. Le bajó una a Veliz de cabeza y metió la asistencia para Copetti en el tercero. Buen aporte de Pol.
Enzo Giménez 5: Se preocupó más por colaborar en el retroceso que por ir a buscar de manera alocada allá arriba. Seguramente ese fue el pedido del entrenador.
Federico Navarro -: Ingresó por Ibarra para la contención y cumplió. Su principal misión fue no desordenarse.
Enzo Copetti -: Otra vez un aporte goleador. En los pocos minutos que tuvo en cancha le quedó una y no perdonó. Pique al vacío y toque cruzado.
Carlos Quintana -: Saltó a la cancha en el final para ganar presencia en el área propia. No tuvo demasiado trabajo.
Jorge Almirón, el DT 7: Central se volvió de Venezuela demasiado perfilado para la clasificación y como líder del grupo. A su equipo le costó meterse en partido, pero cuando lo hizo lo jugó con suficiencia. De a ratos perdió la pelota, pero la victoria fue inobjetable.



Por María Laura Cicerchia