Opinión

Vacaciones

Los que están saliendo de veraneo por estos días tienen una proyección distinta a quienes les precedieron. Al regreso les espera un ambiente distinto, el período de receso se termina y el mundo se pone a andar, o al menos es lo que se quisiera.

Jueves 02 de Marzo de 2017

Los que están saliendo de veraneo por estos días tienen una proyección distinta a quienes les precedieron. Al regreso les espera un ambiente distinto, el período de receso se termina y el mundo se pone a andar, o al menos es lo que se quisiera. Pero por una semana, o más, tienen la oportunidad de escapar de la realidad impuesta por una TV gritona y agobiante donde el nuevo tatuaje de algún mediático (¿qué es eso, en qué categoría entra?, no canta, no baila, no actúa, no está en política pero aparece en programas hablando mal de todo el mundo, o quejándose que lo atacan, o que le robaron fotos de desnudos que él o ella puso de alguna forma en internet) pasa a ser cuestión de Estado, o de los eternos escarceos de la dirigencia nacional, que se propina golpes con guantes de goma espuma.

Por esos días, aquellos que fueron al mar o a las montañas podrán descubrir esa porción concreta de la realidad que les causa placer, cambiar de aire, de olores, de paisaje, de comidas, podrán hacer desaparecer una rutina anquilosante distraída por esa anomalías montadas desde la caja boba, que ahora es una placa finita con muchísimos canales que ofrecen infinita variedad de lo mismo. Podrán hundir los pies en la arena, sentir la caricia sin fin de las olas, bañarse en los arroyitos de las sierras, ver los atardeceres más hermosos, comer y no tener que lavar los platos, dejar de hacer tantas cosas que la vida misma obliga.

Las vacaciones son formidables, tanto, pero tanto que les gustan aun a quienes no se las pueden tomar.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS