Alta joyería: un negocio que brilla con diseño y venta exclusiva en Rosario
Las diseñadoras argentinas Lisi Fracchia y María Castagno cuentan el detrás de escena de emprender en la fabricación y venta de joyas
15 de febrero 2026·09:03hs
Lisi Fracchia venderá sus joyas en el local de María Castagno frente a la plaza Pringles.
Aunque se trata de un rubro exclusivo y de consumo limitado, Rosario ocupa un lugar relevante en el mapa argentino de diseño y venta de joyas en metales preciosos como plata, oro y platino. Si se toman en cuenta locales visibles y con atención al público en la zona céntrica, galerías o shoppings, se estima que hay entre 30 y 40 negocios del rubro, incluyendo tanto tiendas de venta tradicional, con marcas consolidadas, como espacios de diseñadores independientes.
Para profundizar acerca de cómo es emprender en este arte, Negocios de La Capital entrevistó a las joyeras María Luisa “Lisi” Fracchia y María Castagno, quienes acaban de sellar una alianza para vender sus joyas en un mismo local. La propuesta se materializó con la reciente apertura de María Castagno Joyería & Co, un espacio de alta joyería en pleno centro de Rosario (pasaje Álvarez 1526, frente a Plaza Pringles), que exhibe los diseños de ambas creadoras.
Vale destacar que, aunque emprendieron caminos similares, los orígenes y motivos por los que llegaron a este negocio son muy distintos. Fracchia es oriunda de la ciudad de Cipolletti en Río Negro, pero hace tiempo emigró y reside en España, donde estudió la carrera de Gemología en el Instituto Gemológico Español, una asociación sin ánimo de lucro fundada en 1967 en Madrid. Así, se especializó en el análisis, certificación y trabajo con piedras preciosas y se lanzó a desarrollar sus propios diseños, que fueron usados por figuras de relevancia mundial como lasreinas Máxima y Letizia.
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María Castagno viene de una familia vinculada al oficio de la joyería. Ya su abuelo materno tenía un negocio y su madre es tasadora de alhajas.
Foto: Gustavo de los Ríos / La Capital
Por su parte, Castagno viene de una familia vinculada al oficio de la joyería. Ya su abuelo materno tenía su negocio y contagió a su madre el amor por este mundo, llevándola a estudiar la carrera de tasadora de alhajas. Si bien María no siguió los pasos de ella, sí se involucró de muy joven con la parte artesanal, fabricando piezas que vendía en showrooms y de forma online. Estudió joyería en el Instituto Crisol y, paralelamente, la carrera de Diseño Gráfico, profesión que ejerció hasta el año pasado.
Tendencias y costos
Al igual que en otros sectores, la joyería apunta hoy a llegar a distintos públicos, con líneas que van desde materiales más accesibles como bronce y alpaca, hasta propuestas intermedias en plata y piezas de alta joyería en oro de 18 kilates o platino. “Tratamos de abarcar distintas edades, la gente joven suele elegir bronce o alpaca por una cuestión de precios, mientras que los adultos se inclinan más por plata y oro”, explicó Castagno, quien agregó que otro segmento en crecimiento es el de las alianzas, impulsado por el aumento de los casamientos. En su local, los valores varían según el tamaño, peso y metal, pero una alianza en oro de 18 kilates parte de los $1.800.000.
La proyección internacional de Lisi Fracchia la convirtió hoy en una de las diseñadoras de joyas en boga. Sin embargo, lejos de pensar sus diseños como piezas destinadas a unos pocos, ella desarrolla colecciones accesibles al público general. Mencionó a Especially for You, una colección realizada íntegramente en plata, con precios que parten desde los 25 euros según la pieza y que en Rosario podrán abonarse en pesos en caso de adquirirlas en el local de joyas de María Castagno.
En el otro extremo, aparece Mi Lugar en el Mundo, la línea más emblemática de Fracchia, que ganó notoriedad internacional luego de ser elegida por la reina Máxima. Se trata de una serie de brazaletes inspirados en la Argentina, que incluyen la silueta de las provincias y también la figura del contorno de las Islas Malvinas. Para dar un ejemplo, contó que la versión más accesible, en lo que son brazaletes realizados en bronce con baño de oro, valen 280 euros y de ahí en adelante.
Algo en lo que coincidieron ambas entrevistadas a la hora de hablar de la producción es en la importancia de apoyarse en terceros para llevar adelante determinadas etapas del proceso, desde la fundición y el trabajo con metales hasta el engarce de piedras y otras terminaciones específicas. Pero también en la posibilidad de tercerizar de manera completa la fabricación de ciertas piezas, un recurso clave a la hora de escalar el proyecto, ampliar la oferta y vender a más clientes.
“Para que sea rentable, es importante trabajar con talleres que acompañen la fabricación de las joyas, nosotros contamos con espacios con los que trabajamos hace años y con los que compartimos la fabricación. También, en lo que es insumos, compramos muchas de las piedras y metales en Buenos Aires”, contó Castagno. A esa lógica se suma la reutilización de materiales, ofreciendo la posibilidad de rediseñar piezas a partir de joyas en desuso o fragmentos aportados por los propios clientes, una alternativa que se aplica en la confección de alianzas personalizadas y permite a las parejas reducir costos.
“En mi caso, alcancé un nivel donde tengo fábricas que trabajan para mí en la producción de joyas, pero yo me muevo mucho personalmente”, contó Fracchia, quien comenzó el año recorriendo distintos países en busca de materiales y proveedores. En enero, participó de Jewellery Antalya 2026, una feria B2B que reúne a compradores internacionales con fabricantes turcos, y luego viajó a Italia para asistir a Vicenzaoro, en la ciudad de Vicenza.
La agenda ahora continúa en Italia, donde tiene paradas programadas en Roma, para reunirse con proveedores de cadenas, y en Milán, donde participará de Milano Fashion & Jewels, la principal feria comercial dedicada a la joyería de moda, accesorios y bisutería contemporánea. También contempla recorridas por otros países como India en abril y Filipinas, donde viajará a buscar perlas. La tendencia, según aseguró, está en la joyería XL, accesorios de gran tamaño y confeccionados a base de piedras como topacios, citrinos y amatistas.
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