Mientras Agroactiva 2026 batía todos sus récords de convocatoria y negocios en Armstrong, una de las empresas que más movimiento generó dentro de la muestra fue SuperWalter. La firma de Las Parejas, que el próximo año cumplirá 70 años de trayectoria, aprovechó el marco de la exposición para presentar innovaciones tecnológicas, consolidar su estrategia exportadora, anunciar una nueva etapa de trabajo con el Inta y abrir el debate sobre el futuro económico del sector junto al analista Salvador Di Stefano.
Con presencia en mercados de Europa del Este y América Latina, una nueva generación familiar incorporada a la conducción y una fuerte inversión en inteligencia artificial aplicada a los procesos productivos y comerciales, la empresa santafesina busca mantenerse entre las principales referencias de la maquinaria agrícola argentina.
Exportar al mundo
La historia de SuperWalter comenzó hace siete décadas con una idea que aún hoy sigue marcando la identidad de la compañía. Nicolás Scarpeccio, integrante de la tercera generación familiar, recordó que su abuelo había llegado desde Italia y trabajaba como sastre. “Mi abuelo hacía trajes a medida. Cuando comenzó a fabricar sembradoras trasladó esa misma filosofía al campo: hacer máquinas a medida de cada productor”, explicó.
Durante Agroactiva, mientras la muestra se desarrollaba en Armstrong, equipos comerciales de la firma participaban simultáneamente de actividades en Bulgaria, uno de los mercados donde la empresa viene consolidando su presencia. También trabaja en países como Serbia, Polonia, Rumania, Paraguay y Bolivia.
Para Adrián Scarpeccio, referente histórico de la compañía, la apertura hacia los mercados internacionales se convirtió en una herramienta fundamental para sostener el crecimiento. “El mercado exterior para nosotros es aire permanente. Nos permite tener actividad constante y seguir desarrollándonos”, señaló.
Uno de los conceptos que más repitieron los directivos de la firma durante Agroactiva fue que la maquinaria agrícola argentina continúa siendo una referencia internacional en materia de siembra directa.
“La sembradora argentina es la número uno del mundo”, afirmó Nicolás Scarpeccio. La explicación tiene raíces técnicas. Mientras gran parte de Europa todavía transita procesos de adaptación hacia sistemas más sustentables, Argentina acumula décadas de experiencia en siembra directa, un modelo productivo que obligó a fabricantes, técnicos e investigadores a desarrollar soluciones específicas.
Esa ventaja competitiva permitió que empresas como SuperWalter exporten tecnología y conocimiento, además de maquinaria.
Sin embargo, los directivos reconocen que la competencia internacional es cada vez más exigente. “La llegada de maquinaria importada nos obliga a perfeccionarnos todos los días. La competencia nos exige mejorar y actualizar permanentemente nuestros productos”, sostuvo Adrián Scarpeccio.
Nueva forma de gestionar
Si hubo una palabra que atravesó todas las conversaciones en el stand SuperWalter fue tecnología.
La empresa trabaja actualmente en sistemas de inteligencia empresarial, trazabilidad comercial y herramientas de inteligencia artificial destinadas a optimizar procesos internos y anticipar escenarios productivos.
Según explicó Nicolás Scarpeccio, el objetivo es utilizar datos para proyectar comportamientos climáticos, tendencias de mercado y necesidades futuras de los productores. “Estamos desarrollando sistemas que nos permitan anticiparnos, entender qué puede pasar con las lluvias, con las hectáreas sembradas o con la demanda futura. La tecnología ya forma parte de las decisiones empresariales”, explicó.
La transformación también alcanza a los recursos humanos. La firma comenzó programas internos de capacitación para que sus trabajadores incorporen herramientas vinculadas a inteligencia artificial y digitalización de procesos. “Estamos atravesando un cambio cultural muy importante y queremos que toda la organización participe de esa transformación”, agregó.
Un reconocimiento al Inta
Uno de los momentos destacados de Agroactiva fue la firma del convenio mediante el cual SuperWalter entregó en comodato una sembradora de última generación al Inta Balcarce.
La máquina será utilizada en campos experimentales para el desarrollo de nuevas investigaciones vinculadas a semillas, productividad y tecnología aplicada al agro.
La decisión tiene además un fuerte componente simbólico. Los directivos de la empresa recordaron especialmente el aporte realizado durante años por el ingeniero Mario Bragachini, referente histórico del Inta que acompañó a fabricantes argentinos en sus primeras experiencias internacionales.
“Queríamos devolverle algo a una institución que nos ayudó mucho a crecer. El Inta fue fundamental para el desarrollo de la maquinaria agrícola argentina”, señaló Adrián Scarpeccio.
La iniciativa también busca respaldar el trabajo de investigadores y técnicos que continúan generando conocimiento para el sector productivo.
La visión de Salvador Di Stefano
Como parte de las actividades desarrolladas en el stand, SuperWalter convocó al economista Salvador Di Stefano, quien brindó una conferencia ante una gran cantidad de productores, empresarios y visitantes.
Durante su exposición, Di Stefano planteó que el agro argentino se encuentra ante una etapa de transformación marcada por la reducción gradual de retenciones, una menor inflación y nuevas oportunidades de inversión.
Para los directivos de la firma, el mensaje fue bien recibido por un sector que observa con atención los cambios económicos.
“Si efectivamente se avanza con una reducción de retenciones, especialmente en soja, será una noticia muy importante para todo el interior productivo y para las pymes vinculadas al agro”, señaló Nicolás Scarpeccio.
La presencia del economista también respondió a una estrategia de la empresa de acercar información y herramientas a una nueva generación de productores cada vez más profesionalizada y con mayores conocimientos financieros.
La visita de Scaloni
Otro de los episodios que despertó atención durante los últimos meses fue la visita de Lionel Scaloni a la planta de Las Parejas.
El vínculo nació a partir de la compra de una sembradora por parte de la familia del entrenador campeón del mundo y terminó convirtiéndose en una relación cercana con la empresa.
Los directivos destacan especialmente la actitud del técnico de la selección argentina durante su recorrida por la fábrica.
“Pasó toda una mañana observando procesos, hablando con empleados y preguntando por cada detalle de la producción. Nunca se comportó como una estrella, sino como alguien del interior que quería conocer cómo trabajamos”, recordó Nicolás Scarpeccio.
La anécdota resume, de alguna manera, el espíritu que la empresa intenta sostener desde hace siete décadas: crecer, innovar y competir en el mundo sin perder las raíces.
Con la vista puesta en los próximos años, SuperWalter apuesta a que la combinación entre experiencia, tecnología y capital humano le permita seguir ocupando un lugar de referencia en una industria que evoluciona a gran velocidad, pero que continúa teniendo en el interior productivo argentino uno de sus motores más importantes.
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