El complejo City Center Rosario quedaría inaugurado a fines de septiembre y ya
se construyó el 90 por ciento. En las 7 hectáreas que ocupa la megaobra de Oroño y Circunvalación
se trabaja a destajo, hasta los domingos, para lograr que el emprendimiento abra las puertas en esa
fecha. El complejo está enclavado en plena zona sur de la ciudad, justo al final de la autopista a
Buenos Aires. Es la primera obra arquitectónica de Rosario que cuenta con un hotel cinco estrellas,
un centro de convenciones para dos mil personas y un casino, todo en el mismo lugar.
"Monstruoso" es la expresión espontánea que surgió de muchos rosarinos que
vieron el estado de avance del megacomplejo. Tanto que se tarda más de una hora y media en
recorrerlo. City Center Rosario ofrecerá todos los servicios en el mismo lugar. No hará falta ni
siquiera entrar a la ciudad para acceder a ellos. Allí habrá desde una peluquería hasta una pileta
de natación, salas de trabajo y el casino, además de restaurantes para diferentes paladares y
juegos para chicos. Una especie de gran crucero anclado en la zona sur.
La obra viene demorada 14 meses por lo menos ante lo cual la empresa Casino
Rosario, encabezada por el empresario kirchnerista Cristóbal López, está pagando cerca de 10
millones de pesos por los retrasos en los plazos.
La pregunta ineludible ha sido siempre por qué se eligió esa zona. Al parecer,
era el único terreno de importantes dimensiones disponible en la ciudad para ubicar semejante
estructura, que cambiará para siempre la vida del distrito sur. Esas modificaciones ya empezaron
porque para levantar la obra tuvieron que pavimentar parte de Batlle y Ordóñez y lograr más
potencia de energía eléctrica en la zona. Además, pronto comenzarán a parquizar el predio que ocupa
la villa La Granada, ya que a mediados de este mes se mudará a sus moradores al barrio Godoy.
Magnificencia. La entrada la gigantesca estructura de cemento está pensada para
que todos ingresen en vehículos, para lo cual se diseñó una calle interna. Quienes quieran
estacionar el auto podrán hacerlo en una de las 2.100 cocheras disponibles en los tres
subsuelos.
Desde allí se puede acceder al corazón del complejo, donde empieza el recorrido
por las distintas propuestas: centro de convenciones, hotel y casino.
Ese hall central está recubierto de mármol claro, tiene barrales color oro y se
encuentra vidriado, toda una decoración que introduce al visitante a un ambiente opulento y
recargado.
El presidente de la empresa Casino Rosario Sociedad Anónima, Ricardo Benedicto,
comentó que en la planta baja ya están listos los espacios para instalar locales comerciales: Duty
Free Shop, salón de belleza, centro de información turística, local bancario, cajero automático,
confitería, restaurante gourmet para 120 personas y buffet para 350, entre otros comercios.
En el primer piso habrá una sala de juegos para chicos y una guardería.
A mano izquierda se ubicará el centro de convenciones: un salón de 2.000 metros cuadrados con
paneles acústicos y cabinas para tecnología de última
generación.
Un cinco estrellas. Desde allí se puede ir hasta la puerta del hotel que forma parte de la
cadena Accor y fue categorizado como “Pullman” (para ejecutivos). Al entrar impactan
las paredes color damasco y si bien es en el hotel donde las obras están más atrasadas, ya se
pueden recorrer las salas (todas vidriadas y con luz natural) para reuniones de trabajo que
complementan el centro de convenciones. Anexado está el bussines center donde habrá computadoras
con conexión a internet.
Hacia el otro lado se está terminando otro salón de conferencias con una
capacidad para 220 personas y un bar. Toda esta estructura está en el primer piso del hotel y tiene
un balcón hacia el lobby y la recepción que, a su vez, contará con varias salas de estar y un gran
desayunador.
En el segundo piso habrá spa, gimnasio, pileta de natación y canchas de
tenis. En los demás pisos estarán las
habitaciones.
Como en Las Vegas. Aunque quisieron darle un toque europeo, el casino del City Center Rosario se
asemeja a los grandes salones de apuestas que muestran las películas de Las Vegas.
Los colores estridentes cambian en los corredores, hay pantallas colgadas del techo donde
habrá publicidades. Y sólo tendrán iluminación direccional las 80 mesas de paño donde girará la
ruleta. El resto estará formado por 2.000 máquinas tragamonedas y 50 bingos.
Según comentaron desde la empresa, “la idea de la decoración busca que cuando una
persona entre al lugar se sienta rica”. Por eso juegan los colores verdes, rojos y el
enchapado dorado.
Todo está preparado para gastar mucho dinero, lo cual también desató el debate por los
riesgos de patologías que puede disparar la actividad
lúdica. l