Este viernes por la mañana es clave en la determinación de la continuidad del servicio en los aeropuertos más importantes del país. Es que vence la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno para solucionar el conflicto entre los controladores aéreos, que reclaman hace meses por mejoras salariales, y la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA). La última reunión tendrá lugar a las 11:15 y, según anticiparon, de no llegar a un acuerdo se tomarían medidas de fuerza inmediatas.
La Secretaría de Trabajo intentará destrabar la negociación en una audiencia esta mañana, para evitar el paro de los controladores aéreos. Si se consigue un mínimo acercamiento de las partes, es probable que se busque extender el plazo de la conciliación hasta al menos 5 días más.
La última conciliación había sido dictada el 23 de diciembre, luego de que la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (Atepsa) anunciara una medida de fuerza que se extendía desde el miércoles 17 hasta el lunes 29 de diciembre, afectando vuelos nacionales e internacionales.
Si bien, en un primer momento, la conciliación logró neutralizar el plan de lucha de Atepsa, el conflicto con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) no encontró vía de resolución hasta el momento. Lo cierto es que la demanda por mejoras salariales no es nueva, las protestas estuvieron presentes en junio, agosto, noviembre y diciembre de 2025.
El trabajo de los controladores aéreos resulta esencial para la operación de los vuelos y, con el recambio de quincena y el aumento de viajes, el acuerdo salarial y el bienestar del sector se vuelve una prioridad para el normal funcionamiento de los aeropuertos.
Los reclamos del gremio
Desde Atepsa iniciaron las medidas de fuerza luego de meses de falta de resolución a distintos conflictos. Los controladores aéreos no solo piden que se atienda el deterioro salarial del sector sino que también se han denunciado incumplimientos del Convenio Colectivo de Trabajo, falta de diálogo por parte de EANA y despidos sin causa. Asimismo, se ha acusado la existencia de acuerdos salariales y laborales incumplidos, firmados tras paritarias cerradas.
En un comunicado oficial, el gremio declaró: “Durante todo este tiempo, la empresa no realizó ninguna oferta respecto a los puntos centrales del conflicto: despidos de trabajadores con estabilidad laboral, falta de revisión de los ítems del Convenio Colectivo de Trabajo y ausencia de una política salarial que permita una recomposición real y sostenida, acorde a la pérdida del poder adquisitivo acumulado”.
La postura de EANA
Por su parte, la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) manifestó que “a pesar de la postura permanente de intransigencia del gremio, se está trabajando ininterrumpidamente para lograr destrabar el conflicto con el objetivo de garantizar la normalidad en la operación de los vuelos en plena temporada alta de verano”. Además, comunicaron su "voluntad de apertura al diálogo y de poder seguir negociando para llegar a una solución".
Ante la fortaleza de la medida del gremio, EANA apuntó contra Atepsa, acusándolos de querer "generar daño" antes que mejorar sus condiciones laborales. No obstante, los reclamos por parte de los trabajadores datan de hace al menos 6 meses en los que, entre acuerdos transitorios y conciliaciones, no se logró resolver la situación laboral del sector.