Francia investiga como incendio intencional el que sufrió ayer la histórica catedral gótica de la ciudad de Nantes, en el noroeste del país. El fuego destruyó el órgano, hizo añicos varios vitrales medievales y lanzó humo negro desde las torres del templo. Las imágenes recordaron de inmediato el terrible incendio de la catedral de París, Notre Dame, en abril de 2019. En este caso los daños fueron menores pero no dejan de ser graves. La catedral de Nantes es una de las joyas del gótico francés y una visita obligada para los turistas que visitan el Noroeste francés.
Los bomberos recibieron la alerta a las 7:45 y cuando entraron en el edificio descubrieron tres focos de fuego, uno a una treintena de metros de altura en la planta del gran órgano, que ha quedado totalmente destruido, y otros dos a uno y otro lado de la nave. Resulta claro que no se trató de un fuego accidental sino intencional. De un atentado incendiario contra un templo cristiano famoso en el mundo entero. Las hipótesis apuntan hacia sectores islámistas radicales. Los atentados tanto a iglesias cristianas como a sinagogas y mezquitas son relativamente comunes en Francia.
"Hay tres puntos de partida del fuego, eso nos lleva a privilegiar la hipótesis criminal, esto no parece casualidad", declaró el fiscal de Nantes, Pierre Sennès, en la emisora regional France Bleu. Aunque no se han hallado muestras de que los accesos exteriores de la catedral hayan sido forzados, los tres puntos de fuego estaban a una "distancia considerable", acotó a la Agencia France Presse. Por este motivo, su oficina abrió de inmediato una investigación por "incendio voluntario". Pero "todavía no hemos sacado ninguna conclusión", puntualizó.
Los bomberos dijeron que el techo no se vio afectado por el fuego y que las llamas quedaron bajo control. Los daños no se podían comparar con los que sufrió la catedral de Notre Dame de París en abril de 2019. Perp para muchos, el incendio de Nantes recordó de inmediato y con mucha fuerza el devastador fuego que puso en riesgo de derrumbe al monumento medieval en la capital en abril del año pasado.
"Después de Notre-Dame, la catedral de San Pedro y San Pablo, en el corazón de Nantes, es presa de las llamas. Apoyemos a nuestros bomberos que toman todos los riesgos para salvar esta joya gótica de la ciudad'', tuiteó el presidente francés Emmanuel Macron antes de que el fuego fuera controlado.
Antecedente de 1972
Las llamas rompieron los vitrales emplomados principales, ubicados entre las dos torres del templo del siglo XV, que ya sufrió un incendio grave en 1972. El órgano databa del siglo XVII y era apodado el "alma de la catedral''. "El daño se concentra en el gran órgano, que parece estar completamente destruido. La plataforma en la que se encuentra es muy inestable y corre el riesgo de colapsar'', dijo el general Laurent Ferlay, jefe de los bomberos en el área atlántica del departamento del Loira, frente a la catedral.
"Es parte de nuestra historia, parte de nuestro patrimonio'', dijo a la prensa la alcaldesa de Nantes Johanna Rolland. "Todos tenemos estas imágenes en nuestra mente, esta historia en nuestros corazones, pero en este momento la situación no parece compararse con aquella de 1972''. Aquel incidente tuvo algo bueno: la madera fue reemplazada por concreto, lo que ayudó a limitar el daño de la catástrofe del ayer, explicó Ferlay. Ahora resta investigar el origen presuntamente doloso del fuego.