El ejército ruso parece decidido a retirarse totalmente de la periferia de la ciudad de Jarkov (Kharkiv) ante la constante presión de las contraofensivas ucranianas y la escasa disponibilidad de refuerzos, según un informe del ISW (Instituto para el Estudio de la Guerra). Otros analistas confirman que Rusia está resignando rápidamente sus posiciones al norte de Jarkov, segunda ciudad de Ucrania por población (más 2.000.000 con el área metropolitana). Jarkov es un importante nudo de comunicaciones y una urbe universitaria y fuertemente industrializada. Por todo esto era un objetivo de primer orden para Rusia, que ahora debe resignar luego de haberlo hecho con Kiev a fines de marzo.
El 24 de febrero de 2022 Rusia lanzó la invasión de Ucrania por cinco líneas de avance, y una de ellas iba directo a Jarkov, a solo 20 kilómetros de la frontera y enlazada con el centro logístico ruso de Bélgorod por autopista. Jarkov fue inmediatamente atacada por las tropas rusas, pero estas nunca lograron entrar en la ciudad. La bombardearon con artillería sin piedad, produciendo graves daños y cientos de víctimas civiles. Pero a más de 80 días del inicio de las operaciones los batallones rusos están muy desgastados y la constante presión ucraniana comenzó a ganar posiciones en las últimas dos semanas, liberando poblado tras poblado al norte de Jarkov. Ese avance ya es una abierta contraofensiva.
Según el ISW las unidades rusas ya no han intentado mantener el terreno frente a los contraataques de las fuerzas ucranianas en los últimos días. Moscú está centrado en llevar a cabo una retirada ordenada. Es una segunda derrota estratégica de Rusia, luego de la salida en masa de la periferia norte de Kiev a fines de marzo e inicios de abril. Ahora ocurre algo casi idéntico en Jarkov.
Rusia ha ido resignando sus objetivos militares y los corre en el mapa hacia el Este, a medida que sus mejores unidades fueron desgastadas o destruidas por la resistencia ucraniana. Ahora busca reagrupar todas las fuerzas posibles para alcanzar un objetivo menor: tomar las dos provincias del extremo este de Ucrania, el Donbas. En esta región industrial y de mayoría rusoparlante, Rusia auspició una violenta guerra en 2014, y las milicias prorrusas armadas por Moscú lograron apoderarse de la mitad más oriental de las dos provincias, Lugansk y Donestk. El objetivo de Moscú es completar la toma de esas dos provincias, y sumarlas a la franja meridional que va de Crimea hasta Mariupol (ver mapa).
Pero en el vital flanco norte, Ucrania parece haber ganado la batalla de Jarkov, repitiendo la victoria de Kiev. Las fuerzas ucranianas impidieron que las tropas rusas rodearan, más aun que tomaran Jarkov, y luego las expulsaron de los alrededores de la ciudad. Es probable que las fuerzas ucranianas intenten interrumpir al menos la más occidental de las líneas de comunicación rusas, la ruta entre Belgorod y las fuerzas concentradas en torno al saliente de Izium, al sureste de Jarkov. Rusia llevaría a este saliente las fuerzas ahorradas en Jarkov, pero Izium también está bajo presión de los ucranianos. Según el ISW, las tropas rusas siguen esforzándose por avanzar a lo largo del saliente de Izium, pero hacen pocos progresos. El ISW sugiere que los rusos podrían renunciar a los intentos de avanzar desde Izium. Ataques a pequeña escala e infructuosos en el extremo sur del saliente, cerca de la ciudad de Donetsk, continuaron pero no lograron ningún progreso real. Como se puede notar, los esfuerzos rusos se corren cada vez más al Este y a la vez se reducen en escala y alcances.
De pretender al inicio de la guerra quedarse con la mitad oriental de Ucrania, al este del río Dnieper, se pasó luego a plantear una maniobra de pinzas de gran alcance, desde Jarkov, en el norte y desde Kerson en el sur. Fue imposible siquiera lanzar esta operación, y el estado mayor ruso corrió su ofensiva más al Este, a Izium.
Derrota en el río
En el extremo este del frente, el principal esfuerzo ruso es rodear la ciudades de Severodonetsk y Lysychansk desde el norte y desde el sur. Pero las tropas rusas que atacan hacia el norte no han hecho ningún progreso significativo. Las fuerzas rusas que vienen de norte a sur no han logrado cruzar el río Siverskyi Donets y allí sufrieron esta semana pérdidas devastadoras. Más de 70 vehículos blindados rusos fueron destruidos, además de equipo de pontones. Un funcionario de defensa estadounidense no identificado señaló que la artillería ucraniana frustró los preparativos rusos para cruzar el río e impidió que los rusos se concentren en el norte del Donbas. Fuerzas ucranianas informaron de la destrucción de otro puente de pontones este viernes 13 de mayo. Las fuerzas ucranianas socavaron así los esfuerzos rusos para agrupar tropas en el norte del Donbas y completar el cerco de Severodonetsk y Lysychansk. Difícilmente dispongan los rusos de poder de combate fresco para compensar estas pérdidas y continuar la ofensiva a una escala lo suficientemente grande como para completar el cerco, augura el ISW.
Sin embargo, el Estado Mayor ucraniano informó que las fuerzas rusas lanzaron ataques aéreos y dispararon contra posiciones ucranianas en los alrededores de Izium. Es probable que las fuerzas ucranianas sigan amenazando las posiciones rusas al norte de Izium desde el oeste, dado el fuego de artillería ruso observado sobre las aldeas controladas por los ucranianos. Una operación ofensiva rusa en esa dirección es improbable, mientras que una contraofensiva ucraniana desde esa dirección es plausible, afirma ISW.