El presidente Donald Trump declaró ayer ante una audiencia cauta de la elite política y empresaria mundial que el crecimiento económico que experimenta el país con su programa "Estados Unidos primero" beneficia al mundo entero. En un discurso ante el Foro Económico Mundial en Davos —una tribuna que generalmente apoya el libre comercio, algo disonante para un presidente nacionalista—, Trump declaró que la prosperidad estadounidense generó innumerables empleos en el mundo, pero reafirmó que su prioridad siempre será proteger los intereses fronteras adentro. "Como presidente de Estados Unidos, siempre colocaré Estados Unidos primero así como los líderes de otros países deben colocar sus países primero", dijo Trump. No obstante, el mandatario buscó un equilibrio al moderar su programa nacionalista con la promesa tranquilizadora a una audiencia globalista y partidaria de la cooperación de que su visión proteccionista no significa "Estados Unidos solo". "Cuando Estados Unidos crece, lo mismo le sucede al mundo", dijo. "La prosperidad estadounidense ha creado innumerables empleos alrededor del mundo y la búsqueda de la excelencia, la creatividad y la innovación en Estados Unidos ha derivado en descubrimientos importantes que ayudan a la gente en todas partes a llevar vidas más prósperas y saludables".


































