Hace solo tres semanas, con la invasión de Ucrania convertida ya en una encarnizada guerra y a medio año de las generales suecas, la primera ministra Magdalena Andersson todavía rechazaba frontalmente romper con los dos siglos de neutralidad del país nórdico para sumarse a la OTAN. “Si Suecia optara por presentar una solicitud de entrada en la OTAN en esta situación, desestabilizaríamos todavía más la situación en Europa”, fue entonces su argumento.
Pero la decisión de la vecina Finlandia, que ha iniciado el proceso de debate parlamentario sobre una posible entrada en la OTAN, junto al aumento de la amenaza de que la guerra se extienda al resto de Europa, llevan ahora a la socialdemócrata a replantearse esa negativa.
“Ahora puede haber una razón para reconsiderar la política de no alineación de Suecia”, declaró anoche, en una entrevista exclusiva con el programa 30 Minuter de SVT en la que admitió que está abierta a una adhesión a la Alianza.
“No descarto la membresía en la OTAN de ninguna manera”, afirmó, enfatizando la necesidad de que Suecia elija su propia política de seguridad independientemente de la presión extranjera. “Quiero que hagamos un análisis exhaustivo de las posibilidades que tenemos en esta situación, las amenazas y los riesgos involucrados, para tomar la mejor decisión para Suecia”.
Suecia no es miembro de la OTAN y no está militarmente alineada. Sin embargo, es socio de la Alianza Atlántica y abandonó su línea de estricta neutralidad tras el fin de la Guerra Fría. La guerra en Ucrania ha resultado en un aumento dramático del apoyo a entrar en la OTAN entre los suecos, que casi en un 50% está ya a favor según varias encuestas publicadas desde principios de marzo, cuando anteriormente el apoyo a la adhesión no superaba el 25%.
El tema de la OTAN se perfila, de hecho, como uno de los grandes temas de campaña en las próximas elecciones parlamentarias del 11 de septiembre y el líder de la oposición conservadora, Ulf Kristersson, ha anunciado su intención de plantear la solicitud si obtiene la mayoría en el Riksdag. El Partido Socialdemócrata de Andersson se ha opuesto históricamente a que Suecia entre en la OTAN, pero si a Suecia le interesa no mantenerse al margen de las alianzas militares, «naturalmente» la primera ministra presionará para cambiar la línea de su partido, aseguró en sus declaraciones televisivas.
Andersson da este giro a su posición hacia la OTAN después de que el presidente ucraniano Volodimir Zelenski dirigiese un discurso ante el Parlamento sueco en el que expuso que todos los países vecinos de Rusia estarían en peligro si Ucrania «no resiste o no se defiende» frente a la invasión rusa. «Si Ucrania no resistiera y se defendiera... eso significaría que todos los vecinos de Rusia estarían en peligro a partir de ahora», dijo en comunicación por videoconferencia. «eso significaría que estaríais en peligro, que sólo el mar os separa de esta política agresiva» de Rusia.