En medio del estancamiento de la ofensiva de las fuerzas rusas en Ucrania, el presidente Vladimir Putin pronunció un discurso de tono triunfalista en un estadio de Moscú repleto de fanáticos con banderas nacionales. El discurso de Putin, sin embargo, sufrió un grave desperfecto: fue sacado del aire de la TV estatal y reemplazado por un artista que cantaba canciones patrióticas. Este incidente fue criticado por medios de prensa rusos e incluso muchos dudaron de que se haya tratado de un acto en vivo. El Kremlin debió salir a dar explicaciones sobre un “fallo técnico”. El presidente ruso usó como motivo del acto el octavo aniversario de la anexión por la fuerza de Crimea, una provincia de Ucrania, episodio que inició el conflicto armado entre las dos naciones vecinas en 2014 y que es el antecedente de la invasión ordenada por Putin el pasado 24 de febrero.
Ante un estadio abarrotado en Moscú, Putin, abrigado con un grueso sobretodo, declaró: “Hemos rescatado a Crimea de la degradación y el abandono, de las terribles condiciones en que se encontraba”. Agregó: “Hemos resucitado estos territorios” de Crimea y “sabemos exactamente qué hacer ahora, cómo, a costa de quién y pondremos en práctica todos nuestros planes”, en tácita referencia a la invadida Ucrania. “Es el pueblo de Crimea el que ha tomado la decisión correcta, ha puesto un obstáculo al nacionalismo y al nazismo, que sigue existiendo en Donbás (la región más oriental de Ucrania, ocupada de facto por milicias rusas desde 2014), con operaciones punitivas contra esa población. Fueron víctimas de ataques aéreos y eso es lo que llamamos genocidio. Evitarlo es el objetivo de nuestra operación militar”, alegó Putin, que como siempre no usó las palabras “guerra” ni “invasión” para mencionar lo que está haciendo Rusia en Ucrania. Putin repitió su poco creíble argumento invocado desde al menos 2021 sobre que está luchando contra una banda de nazis que gobernarían en Kiev, según acusó en su discurso del 24 de febrero, cuando anunció la invasión.
Putin, en su discurso en el estadio de Moscú, repleto de banderas e himnos para conmemorar el octavo aniversario de la anexión de Crimea, también citó la Biblia: “No hay mayor amor que dar la vida por los amigos”, señaló el “zar” sin corona, como se lo apoda.
Un estadio repleto ovacionó a Putin, ondeando miles de banderas rusas y entonando cánticos de apoyo “a la patria”. En las pantallas gigantes, se mostraba a un Putin triunfante ante una multitud que lo aclamaba, con muchas personas con la letra “Z”, el símbolo de la invasión militar. Con un grueso abrigo azul, Putin fue largamente ovacionado al final de su breve discurso. Detrás de él, un coro comenzó a cantar entre fuegos artificiales. La policía en Moscú dijo que más de 200.000 personas asistieron al estadio Luzhniki y sus alrededores para la celebración del octavo aniversario de la anexión de Crimea. El evento incluyó al conocido cantante Oleg Gazmanov, quien cantó “Hecho en la URSS’’, con el verso inicial “Ucrania y Crimea, Bielorrusia y Moldavia, todo es mi país’’. Esta es la vieja visión de Moscú: que todas esas naciones y regiones son parte de Rusia y deben ser gobernadas por ella.
La imagen que Putin quería transmitir era la de un país feliz y orgulloso de la operación militar en curso. Las imágenes del discurso de Vladimir Putin en el estadio de Moscú sufrió una interrupción de la transmisión por la TV estatal, y esto cuando el jefe del Kremlin seguía hablando. En su lugar, se emitieron las imágenes del espectáculo organizado para la ocasión, con un artista interpretando canciones patrióticas. Muchos medios de comunicación cuestionaron la interrupción de las palabras del presidente ruso, y algunos incluso dudaron de que el discurso de Putin fuera transmitido en directo. Estas dudas obligaron al portavoz del Kremlin, Dimitry Peskov, a dar explicaciones, atribuyendo el episodio a “un fallo técnico”. Otras imágenes publicadas en Twitter muestran a Putin bajando del escenario y abandonando el centro del estadio.
Negociaciones
Mientras continuó la agresión con armas pesadas de Rusia a las ciudades de Ucrania, las negociaciones entre las dos naciones en guerra no dejan de mostrar señales de avance, pese a los reproches recíprocos. La fase activa de la guerra debería terminar en 2-3 semanas, según el asesor ucraniano Oleksiy Arestovych, quien escribió esto en su canal de Telegram. “La fase activa está casi terminada cerca de Kiev, Kharkiv, Sumy y Chernihiv. Incluso si ellos (los rusos) añadieran algunas reservas en algún lugar, trataran de pasar a la ofensiva, aún así terminaría en su derrota. El final está aquí, perdieron estratégicamente, pierden y rápidamente. Creo que a mediados de abril, a finales de abril, los habitantes de Kiev que se fueron podrán volver a casa”, pronosticó el funcionario ucraniano.
Del lado ruso también hubo señales de avances en la mesa de diálogo. “El tema del status neutral y la no adhesión de Ucrania a la Otán es uno de los puntos clave en las negociaciones, es el punto donde las posiciones de ambas partes más se han acercado” dijo el jefe de la delegación de Rusia, Vladimir Medinski. El representante del Kremlin añadió no obstante que existen “matices” relacionados con las garantías de seguridad que exige Ucrania y explicó que se trata de cuestiones relacionadas “con las garantías de seguridad que recibe Ucrania además de las existentes, en caso de que renuncie a unirse a la Alianza” Atlántica. El asesor del presidente ucraniano y miembro del equipo negociador, Mykhailo Podolyak, aseguró después que la posición de Kiev no cambió pese a las declaraciones rusas. “Nuestras posiciones no han cambiado”, tuiteó Podolyak, quien acusó a los rusos de intentar “provocar tensión en los medios” con sus afirmaciones. “Alto el fuego, retiro de tropas y fuertes garantías de seguridad con fórmulas concretas”, resumio el negociador ucraniano. Claramente, la mala situación sobre el terreno de los rusos se refleja en estas declaraciones, tanto de las ucranianas como de las rusas.
Rusia pretende obligar a Ucrania a aceptar la soberanía rusa de Crimea, la independencia de las repúblicas rebeldes de Donetsk y Lugansk (Donbás), descartar su ingreso a la Otán, la reducción sustancial de su ejército, que tendría que renunciar a las armas ofensivas, y la "desnazificación" del país, un leit motiv de Putin, quien afirma que en Kiev gobiernan "neonazis". En la vida real, el neonazismo existe en Ucrania, y en clave antirrusa, pero es ciertamente marginal. El triunfo arrollador del presidente Volodimir Zelensnky en las elecciones, con un 73% de votos, es el mejor ejemplo de esto. El popular mandatario es prooccidental, comediante de cine y judío.
Mientras Ucrania sabe que está pagando cada día un precio altísimo en destrucción y civiles muertos o forzados a huir, también es consciente de que ha logrado bloquear a las fuerzas armadas rusas, a casi un mes de iniciada la invasión. Ningún avance significativo hicieron las columnas rusas durante esta semana, según observadores militares con acceso a información de primera mano. En este contexto, Moscú recurrió nuevamente al masivo bombardeo de las grandes ciudades ucranianas, que ayer alcanzó a la ciudad occidental de Lyiv (Leópolis), donde hay gran cantidad de civiles refugiados.