Las autoridades de Kiev han comenzado a planificar la evacuación de los aproximadamente tres millones de residentes que quedan en la ciudad en caso de un apagón total en la capital, escribe el New York Times, citando a un alto funcionario del gobierno local. A partir de inicios de octubre, Vladimir Putin lanzó una campaña de bombardeos con misiles y drones contra las ciudades ucranianas, con Kiev como principal objetivo.
"Somos conscientes de que si Rusia continúa con estos ataques, podríamos perder todo el sistema eléctrico", dijo Roman Tkachuk, director de seguridad del gobierno municipal. Si se llega a eso, añadió, "empezaremos a informar a los ciudadanos y les pediremos que se vayan".
Por su parte, el alcalde de Kiev, Vitaliy Klitschko, no descartó la posibilidad de un apagón total en la capital por la falta de electricidad, calefacción, agua y comunicaciones, e instó a los residentes a abastecerse de alimentos o trasladarse temporalmente fuera de la ciudad. "Estamos haciendo todo lo posible para evitar que esto ocurra", dijo Klitschko durante una rueda de prensa cuando se le preguntó por el riesgo de un apagón total. "Pero seamos sinceros: nuestros enemigos están haciendo todo lo posible para que la ciudad se quede sin calefacción, sin electricidad, sin suministro de agua. En general quieren que todos muramos. Y el grado de preparación para las diferentes situaciones depende del futuro del país y del futuro de cada uno de nosotros...No lo descartamos, pero nos planteamos los distintos escenarios para resistir, para prepararnos", añadió.
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La casi total destrucción de un edificio de departamentos en Kiev por un dron ruso el 10 de octubre. Los bombardeos son constantes y desde que recomenzaron terminaron con la relativa normalidad de la vida en la capital.
El alcalde continuó pidiendo a los vecinos que mantengan provisiones de agua potable y alimentos en sus casas, así como baterías cargadas, y recordó que está previsto instalar un millar de lugares con sistemas de calefacción en la capital, pero señaló que esto puede no ser suficiente para una ciudad de tres millones de habitantes. "Por eso también me dirijo a la gente: en caso de un escenario negativo, si no tenemos electricidad y suministro de agua, si tienen parientes o conocidos en las afueras de Kiev, donde hay suministro de agua y calefacción por separado, por favor, hagan los arreglos para quedarse allí temporalmente".
Roman Tkachuk, director de seguridad del gobierno municipal de Kiev, declaró al New York Times: "Somos conscientes de que si Rusia continúa con estos ataques, podríamos perder todo el sistema eléctrico. Si se llega a eso, añadió, "empezaremos a informar a los ciudadanos y les pediremos que se vayan".
Mientras tanto, el gobierno del presidente estadounidense Joe Biden está animando en privado a los líderes ucranianos para que den muestras públicas de apertura a negociar con Rusia y dejen de declarar que se niegan a participar en las conversaciones de paz con el presidente Vladimir Putin en el poder. Así lo han revelado fuentes informadas al Washington Post.
La petición de los funcionarios estadounidenses no tiene como objetivo empujar a Ucrania a la mesa de negociaciones, especificaron las fuentes. En cambio, calificaron la operación como un intento de garantizar que el gobierno de Kiev conserve el apoyo de los países que no quieren que la guerra continúe mucho más tiempo. Es que el cansancio de los europeos es cada vez más visible. La inesperada prolongación de la guerra, que entró en su octavo mes y no tiene perspectivas de un rápido final, causa el agotamiento de los recursos financieros y materiales que Europa envía a Kiev. Y la opinión pública europea, ya agobiada por el aumento del costo de la energía cuando llega el invierno, muestra señales de hartazgo. Además, gobernantes favorables a Kiev han perdido el poder, como el italiano Mario Draghi, sustituido por la nacionalista y ultraderechista Giorgia Meloni, de conocidos vínculos con Vladimir Putin, así como sus socios, Silvio Berlusconi y Matteo Salvini.
Las fuentes dijeron al Washington Post que los funcionarios estadounidenses comparten la valoración de sus homólogos ucranianos de que Putin, por ahora, no se toma en serio las negociaciones de paz. Sin embargo, creen que el veto de Zelensky al líder del Kremlin ha creado preocupación en Europa, África y América Latina, donde los efectos de la guerra en términos de costo de la vida y escasez de alimentos se están sintiendo más claramente. "Las dificultades causadas por el conflicto de Ucrania son un problema muy real para algunos de nuestros socios", dijo uno de los funcionarios estadounidenses.
Mientras tanto, continúan los ataques con misiles rusos en varias regiones ucranianas: anoche murió una persona por el bombardeo de la ciudad de Zaporiyia, en el sur de Ucrania. El jefe de la administración militar regional, Oleksandr Starukh, informó en Telegram que "el ataque nocturno con misiles del enemigo en Zaporiyia destruyó un edificio de dos plantas de una empresa. Nuestros bomberos apagaron un gran incendio". Otro civil murió durante un ataque ruso en la región de Donetsk, en el este de Ucrania: así lo anunció en Telegram el jefe de la administración militar regional, Pavlo Kyrylenko.
Desde hace días, los bombardeos rusos se concentran en las infraestructuras energéticas de Ucrania, causando graves problemas en el suministro de electricidad, gas y agua potable.