La deuda nacional de Estados Unidos superó los 40 billones de dólares, una cifra sin precedentes en un momento en que los costos de defensa, programas como el Seguro Social y Medicare, y los intereses del creciente déficit representan una enorme porción del gasto federal.
La cifra se da a conocer cinco meses después de que Estados Unidos impuso un récord de deuda de 39 billones de dólares. Había llegado a los 38 billones cinco meses antes, en octubre del año pasado.
La deuda de 40 billones de dólares pone en relieve las prioridades contrapuestas del gobierno, desde el incremento en los gastos de defensa de los que Estados Unidos depende para librar una guerra en Irán que comenzó hace casi seis meses, hasta reducir los precios del combustible y los alimentos.
El gobierno del presidente Donald Trump “se enfocó en recortar el despilfarro, el fraude y los abusos al gasto federal, al tiempo que acelera el crecimiento económico para que la relación deuda/PIB de Estados Unidos vuelva a encaminarse en la dirección correcta”, señaló el portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai.
Sin embargo, los expertos aseguran que el aumento de la deuda y el reciente récord ya tuvieron un impacto en el bolsillo de los estadounidenses, elevando los costos de endeudamiento en créditos hipotecarios y automotrices, reduciendo salarios en empresas que tienen menos dinero para invertir y en los elevados precios de bienes y servicios.
Los partidarios de un presupuesto equilibrado también advierten que la tendencia a largo plazo de pedir más dinero prestado y pagar más intereses obligará a los estadounidenses a afrontar decisiones fiscales más difíciles en el futuro.
Estados Unidos está sujeto a un límite de deuda establecido por ley, es decir, un tope al endeudamiento federal, que el Congreso tiene la facultad de fijar, ajustar o eliminar. El Bipartisan Policy Center estima que el país probablemente alcanzará el límite de deuda de 41,1 billones de dólares en algún momento del próximo año, lo que obligará al Congreso a votar nuevamente para decidir si se eleva o suspende el límite de deuda.