Estados Unidos cree que Ucrania puede ganar la guerra contra Rusia si cuenta con el “equipamiento adecuado” y con ese objetivo reunió este martes a 40 países aliados en Ramstein, Alemania, para coordinar una sostenida entrega de armamentos.

Estados Unidos cree que Ucrania puede ganar la guerra contra Rusia si cuenta con el “equipamiento adecuado” y con ese objetivo reunió este martes a 40 países aliados en Ramstein, Alemania, para coordinar una sostenida entrega de armamentos.
El jefe del Pentágono y secretario de Defensa estadounidense, Lloyd Austin, tras cumplir un histórico viaje a Kiev junto con el secretario de Estado, Antony Blinken, dio el presente en Alemania donde desde la base estadounidense de Ramstein coordinó el encuentro con los delegados de las naciones aliadas.
El objetivo de la reunión fue “remover cielo y tierra” para aumentar el flujo de armas a Ucrania y que Rusia pierda la guerra, dijo Austin. La reunión buscó que más países se comprometan a enviar más armas, sobre todo el armamento pesado que está pidiendo Kiev desde hace semanas ante lo que se avecina en el Donbás, la zona donde se teme que Rusia lance un ataque a gran escala.
Tras la reunión el Departamento de Defensa de EEUU estableció un centro de control para coordinar los envíos y “agilizar la entrega” en la ciudad alemana de Stuttgart.
En sintonía con la convocatoria del jefe del Pentágono, el gobierno alemán del canciller socialista Olaf Scholz anunció que entregará a Ucrania tanques con sistemas antiaéreos, un nuevo giro en su hasta ayer limitada política de apoyo militar a Kiev que responde a la creciente presión tanto de sus socios gubernamentales como de sus aliados europeos.
El gobierno alemán aprovechó la reunión para exhibir el giro en su política y anunciar que autorizará la entrega de unos 50 tanques de tipo “Gepard” a Kiev.
Aún más, la ministra de Defensa alemana, Christine Lambrecht, no excluyó que en el futuro, Berlín apruebe otras entregas de armas pesadas a Kiev.
“Todos estamos comprometidos a ayudar a Ucrania a ganar hoy y fortalecerse a largo plazo”, insistió Austin, que prometió también “mover el cielo y la tierra” para fortalecer la defensa de Ucrania. Aunque el funcionario de Joe Biden destacó que “países del mundo entero se movilizaron para responder a las necesidades urgentes de Ucrania”, advirtió que “no tenemos tiempo que perder”, porque las próximas semanas serán “cruciales”.
Entre los 40 países invitados al encuentro de ayer, estaban los aliados europeos de Estados Unidos y también otros Estados más lejanos como Australia y Japón, que temen que una victoria de Rusia en Ucrania siente un precedente y aliente las ambiciones territoriales de China.
También Finlandia y Suecia, países tradicionalmente neutrales que, desde la invasión de Ucrania, contemplan adherirse a la Otán.
Putin
En Moscú, en tanto, Putin ratificó la predisposición de su administración a seguir buscando una salida al conflicto a través de negociaciones, según le hizo saber al secretario general de la ONU, António Guterres, de visita en la ciudad.
“A pesar de que la operación militar se está desarrollando, seguimos teniendo esperanzas en la capacidad de alcanzar acuerdos por la vía diplomática. Estamos negociando, no rechazamos (negociar)”, dijo Putin a Guterres.
Sentado frente al titular de la ONU en una larga mesa, Putin afirmó que las negociaciones descarrilaron debido a las acusaciones de que Rusia era responsable por la matanza registrada en la localidad de Bucha, cerca de Kiev.
“Hubo una provocación en Bucha, con la cual el ejército ruso no tuvo nada que ver. Sabemos quién organizó esa provocación, a través de qué medios y quiénes fueron las personas que la realizaron”, agregó.
En el día 62 de la guerra, hubo fuertes ataques en el este de Ucrania, que recibe apoyo de aliados como Estados Unidos, Reino Unido y Alemania.
Putin aseguró que no hay combates en la “liberada” ciudad de Mariupol al dialogar por teléfono con su par turco, Recep Tayyip Erdogan.
El vocero del Ministerio de Defensa ruso, el general Igor Konashenkov, informó que el Ejército destruyó 141 aviones de combate, 110 helicópteros, 583 drones, 269 lanzaderas de misiles, 2.576 tanques y otros vehículos blindados, desde el inicio de la invasión a Ucrania.
Guterres, por su parte, reiteró su llamado a la apertura de corredores humanitarios para evacuar a los civiles ucranianos de zonas como Mariupol, pedido que hizo frente a funcionarios rusos.


Por Isabella Di Pollina
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Por Lucía Inés López