El ex presidente de Brasil Jair Bolsonaro advirtió que su país está cerca de convertirse en una “dictadura” en un video en el que invita a sus seguidores a una manifestación que convocó para este domingo en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro.

El ex presidente reapareció en medio de una polémica entre Elon Musk y un alto juez que persigue a X y otras redes sociales. La convocatoria es para este domingo
"Lo que está en juego es el futuro nuestro y de nuestros hijos”, dijo Bolsonaro, a quien se lo volverá a ver en Copacabana.
El ex presidente de Brasil Jair Bolsonaro advirtió que su país está cerca de convertirse en una “dictadura” en un video en el que invita a sus seguidores a una manifestación que convocó para este domingo en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro.
“Realicemos nuestro acto pacífico, en defensa de la democracia, por nuestra libertad. Lo que está en juego no es mi futuro, es el futuro de todos nosotros, de nuestros hijos y de nuestros nietos”, afirmó el ex mandatario de derecha.
Según Bolsonaro, “el mundo entero es consciente de lo amenazada que está nuestra libertad de expresión, de lo cerca que estamos de una dictadura”, y pide a sus seguidores que no lleven pancartas al evento.
El líder populista aludió así, sin nombrarlos, al choque de la Justicia con Elon Musk por el supuesto pedido de censura a mensajes golpistas en las redes.
La iniciativa se produce en medio del enfrentamiento entre el magnate Elon Musk, dueño de X (antes Twitter), y el juez del Tribunal Supremo, Alexandre de Moraes, principal inquisidor de Bolsonaro.
En un capítulo más del tira y afloja entre Musk y De Moraes, el magnate sudafricano en su red social acusó al magistrado brasileño de haber “interferido en las elecciones brasileñas de 2022”.
Musk comentó una publicación del periodista estadounidense Michael Shellenberger, autor de ’Twitter Files Brazil’, un informe según el cual De Moraes pidió ilegalmente a Twitter que revelara información privada sobre los usuarios que habían utilizado hashtags que consideraba inapropiados.
En los últimos días, el jefe de Tesla acusó al juez del Tribunal Supremo de Brasil de “censurar” a parlamentarios y activistas opuestos al gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El juez -que también es titular del Tribunal Superior Electoral de Brasil- emitió unas declaraciones que no sólo muestran lo decidido que está a censurar las redes sociales en Brasil, sino que pretendió hacer un chiste cuando en realidad, dejó ver su talante autoritario. En detalle, expresó que “a principios de siglo no había redes sociales” por lo que “éramos felices y no lo sabíamos”.
Acto seguido, el también presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), habló de la necesidad de “regular responsabilidades” mientras entregaba ante el Senado una propuesta para un nuevo Código Civil del país.
Son palabras que han sido precedidas por acciones, como la arremetida que decidió aplicar contra X cuando Elon Musk reveló los planes del magistrado para silenciar a disidentes y controlar todo lo que se publica en redes sociales.
Desde ese día, Alexandre de Moraes le declaró la guerra a Musk y a sus empleados en Brasil, algunos incluso recibieron amenazas de quedar tras las rejas, según el empresario.
Todo cobró tal magnitud que el Congreso estadounidense, específicamente el Comité Judicial de la Cámara de Representantes, posó la mirada sobre la situación.
El informe que elaboró dicho equipo expone la campaña de censura de Brasil y presenta “un sorprendente estudio de cómo un gobierno puede justificar la censura en nombre de detener el llamado discurso de ‘odio’ y la ‘subversión’ del ‘orden’”.
Actualmente, “el gobierno brasileño está intentando obligar a X y otras empresas de redes sociales a censurar más de 300 cuentas”, revelan las páginas. Entre los afectados están el ex presidente Bolsonaro, el senador conservador Marcos do Val y el periodista Paulo Figueiredo Filho (quien vive en EEUU).
Dos videos del ex mandatario habían sido bloqueados por la antigua directiva de Twitter hace cuatro años en medio de la pandemia de coronavirus.
Los documentos también muestran que De Moraes exige prohibiciones permanentes para más de 150 cargos electos y periodistas. Las solicitudes las habría hecho en procesos secretos.
Mientras, el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva parece hacer el juego a esta campaña de censura, suspendiendo la pauta oficial en X como retaliación a Musk. Pero la alarma de los congresistas estadounidenses no debería desestimarse.
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Bolsonaro ya había organizado una protesta el 25 de febrero en San Pablo, donde defendió una “amnistía” para los detenidos en el marco del presunto intento de golpe de Estado perpetrado el 8 de enero de 2023 con motivo de la invasión de la sede institucional de Brasilia.



