Desde febrero de 1981, quien pasaba por San Luis 1221 escuchaba la típica música
al palo que salía de la disquería Tal Cual, la última de variadísimo stock y rosarina que quedaba
en pie en la ciudad. El comercio cierra sus puertas el 31 de mayo y hasta ese día liquida
cassettes, discos, DVD y también los muebles, televisores y equipos de música del negocio. Ayer no
se vivió una excepción en la cuadra: a las 18, el fondo musical lo protagonizaba Nino Bravo y el
lugar estaba lleno de clientes cazaofertas que se topaban con burbujas de acrílico repletas de CD
desde 2 pesos y con descuentos del 15% en todo lo que está en las bateas: cumbia, tango, rock,
clásico y también latino.
"Liquidación total por cierre. Grandes descuentos. Venta de mobiliario y
equipos". Los carteles se colgaron en la vidriera el primer día de este mes y sin dudas son
atractivos. Eso asegura Federico García, un empleado que hace cuatro años trabaja en el lugar y
ahora debe salir a buscar empleo. "Estos días el local estuvo a full; hubo un 60% más de gente de
lo que entraba en lo que va del año", calculó.
El local que la disquería tiene emplazado en la calle San Luis fue el
primero de los 11 puntos de venta que llegó a tener Tal Cual en estos casi 30 años de vida. Lo
abrió Francisco Taleti (del juego del comienzo de su apellido salió el nombre de la firma) y lo
cerrará su hijo Horacio, quien cuenta que su padre supo formar parte por los años 60 y 70 de la
cadena de disquerías Rom, cuya sede se ubicaba en Mitre y Córdoba (al lado del bar Junior).
"Eran épocas de esplendor. El disco y el casette no se pirateaban y todo se
compraba sólo en disquerías, ahora están en todos lados, ni las mecheras entran a robarnos CD
porque ya no tienen mercado dónde colocarlos. Además, el MP3 e internet mataron a los grandes
locales como el nuestro, que tienen un promedio de 7 empleados y pagan facturas de luz de 4 mil
pesos. No nos cierran los números", confesó Taleti.
Tal Cual llegó a tener arriba de 11 mil títulos. "Y también hacíamos
presentaciones de artistas: por nuestros locales pasaron Alcides, Lerner, Luciano Pereyra. Tuvimos
todo tipo de clientes: verdaderos melómanos y también ocasionales, de todas las clases sociales.
Pero fuimos cerrando como tantas otras cadenas", admitió.
El comerciante recordó a otras firmas que corrieron la misma suerte que la
suya. "Todas las que tenían varias sucursales y poseían como nosotros un perfil popular, cerraron.
Melodía era una, estaba en Entre Ríos entre Rioja y Córdoba; Class, estaba en la Galería
Independencia al lado del bar Rebember; Bigotes, Centro Musical, en la galería Rosario y también
Musimundo. Todas fueron cayendo", detalló Taleti antes de recordar los eslabones de San Luis y
Sarmiento, Rioja y Sarmiento, San Martín al 900, Córdoba al 900, el de La Favorita que luego se
quedó en Falabella, el de los súper Mega y también el de la peatonal Córdoba (cerró el año
pasado).
Qué hay
Discos como "Christian Puga y los ladrones sueltos" se consiguen por 2 pesos, pero hay una gran
variedad de otros CD a 4, 5 y 6 pesos. Por 19 pesos, los amantes de Charly pueden llevarse "La hija
de la lágrima". Por 17 pesos uno de "Rata blanca" o por 38 "En directo", de los Redondos (a todos
estos precios hay que aplicarles el 15% de descuento). Y hay un remate de 20% de descuento sobre el
precio, en casettes. "Yo me llevé varios a casa para tenerlos de recuerdo: algunos de Phil Collins,
de los Beatles y de los Chalchaleros. En pocos años estos casettes serán piezas de un mercado
retro", dijo Taleti.
Con Raphael
Una mujer mayor, que no quiso dar su nombre, tenía ayer en su poder tres CD: uno de Raphael (de
59 pesos), otro de Valses de Strauss (12 pesos) y uno más de Javier Solís (de 47 pesos). A todos
esos precios Tal Cual les hace por estos días 15 % de descuento. Como no le alcanzaba el dinero,
dejó una seña y prometió volver hoy.