Quiero hacer público mi agradecimiento a los doctores Pablo Gorina y Daniel Baetti por su impecable actuación tanto personal como profesional en cuanto a la atención que dispensaron a mi madre. Cuán noble es la profesión de un médico cuando importa cuánto ganarán sus pacientes con un diagnóstico a tiempo y certero. Tiene un valor incalculable por cierto. Como lo tuvo lo que hicieron por mi mamá: Digna González. El doctor Gorina (Sanatorio Plaza) fue quien detectó que su caso debía ser revisado de urgencia. Este médico nos recomendó y redactó una carta dirigida al cirujano general doctor Daniel Baetti para la consideración del caso en forma urgente. El 12 de enero le extirparon de la garganta un nódulo de 7 centímetros de diámetro. Hago extensivo mi agradecimiento a la endocrinóloga Ana Baella, al anestesista, a las enfermeras y a mis seres queridos que me acompañaron emocionalmente. Doctores Gorina y Baetti, me han devuelto a mi madre; a mi papá, su esposa; y a mi hija su abuela. Gracias por darle al caso la prioridad que requería.




































