A veces no conviene encender el televisor por que puede estar emitiendo algún discurso no muy claro. Pero yo lo encendí y oí hablar de un político al que se trataba de "mala persona". Se me ocurrió pensar a quién llamaría así. Repasé personajes y hechos de gente conocida y me pregunté ¿será mala persona la que instala el odio entre quienes piensan diferente? ¿Será la que atesora fortunas no claramente conseguidas sin ofrecer algo a quienes carecen de todo? ¿Y qué decir de quien hace ostentación de ropa, alhajas, carteras, zapatos a precios exorbitantes?¿Será mala persona quien miente y lo sigue haciendo dando datos que la mayoría no puede verificar?¿Y será mala quien busca la división social y el enfrentamiento permanente? También pensé en quienes acusan a sus oponentes de "campañas sucias", siendo que años atrás procedieron de esa manera, poniendo en duda la honorabilidad de las personas (que ante la Justicia demostraron que la mentira tiene patas cortas). ¿Será mala persona, y agregaría "mala ciudadana", quien con afán demagógico se atrevió a bailar el Himno Nacional?¿Y qué decir de quien con la fuerza del poder, hizo desplantes a una persona respetable que llegó a un cargo "cumbre" y por ello ahora lo adula? Y como contrapartida opino que buena persona es la generosa, la honesta, la solidaria, la que reconoce sus errores y trata de enmendarlos, la que siempre tiene una palabra para apuntalar la concordia, la que no miente, la que no hace valer su poder ni su riqueza, permite que se investiguen sus actos porque tiene la conciencia en paz. Creo que todos antes de hablar deben pensar en lo que son y han hecho en la vida, recordando aquello de que "quien escupe al cielo le cae en la cara". Siempre habrá alguien que, como yo hoy, evoque el pasado, esperando un futuro sin odios ni mentiras que tanto daño hacen. Creo que no hace falta decir quién habló de "malas personas". Al terminar de escribir esta carta volví a caer en el error de encender el televisor para ver el noticiero y ahí encontré un claro ejemplo de "mala persona" en la senadora por Tucumán, la señora de Alperovich, quien criticó a la senadora Elías, que el lunes 24 en la concentración tucumana trató, yendo al foco de los disturbios de calmar a la gente. En lugar de aplaudir esa actitud se refirió a la senadora diciendo que es una violenta e hizo una velada referencia a su hogar (como mujer golpeada). Realmente recurrió a una bajeza que desnuda su falta de educación, de tolerancia y de ubicación en la sociedad. Por cierto que apagué el televisor con una sensación de asombro y repulsión.




































