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Un puente sobre la ruta 9

Comienza la recolección de la cosecha gruesa y comienzan los inconvenientes en el intenso tránsito de camiones por la ruta A-012.

Sábado 05 de Abril de 2014

Comienza la recolección de la cosecha gruesa y comienzan los inconvenientes en el intenso tránsito de camiones por la ruta A-012. Los que circulan por la ruta 9, cruce de Roldán y la A-012, se ven en figurillas para poder sortear esta vía, vengan del este u oeste, a pesar del buen arreglo que se realizó en la A-012. Hacia el norte de la misma sigue el inconveniente, trabando la circulación del tránsito pesado por el mal estado del cruce a nivel del ferrocarril; ni hablar cuando circulan los trenes cargueros, la cola de vehículos llega en algunos casos hasta la autopista Rosario-Córdoba por la interrupción a la espera que pase el tren, provocando en ciertos casos accidentes fatales (La Capital 27/03/14, página 17). En definitiva y como opinión desinteresada, propongo a las autoridades pertinentes que se ordene al control policial que está radicado en el cruce de las dos arterias que realmente controle y ordene el tránsito hasta tanto se termine de solucionar este caos vehicular que es recurrente todos los años. Como posible solución definitiva a este problema (sé que estuvo en estudio tiempo atrás), reflotaría el proyecto de realizar el puente sobre la ruta 9 y las vías férreas; esto le daría fluidez al tránsito de la AO12 rumbo a los puertos del río Paraná. De este modo, la ruta 9 y las vías férreas no entorpecerían la circulación y evitaríamos el gasto innecesario del proyecto en carpeta (costosísimo), de desviar el cruce de Roldán con un camino circunvalar por afuera de la ciudad. También se evitaría expropiar parcelas en la zona rural y levantar tres puentes para cruzar la autopista Rosario- Córdoba, ruta 9 y vías del ferrocarril y realizar una nueva ruta asfaltada, teniendo ya la existente. Sería deseable que el estudio de factibilidad esté a cargo de profesionales eruditos en la materia, prescindiendo de intereses e influencias económicas.

Roberto J. Bengoechea
DNI 6.544.439

El volcán
Tromen

Leyendo el suplemento de turismo del día 16 de marzo, veo que en la nota de la contratapa “Aventura de montaña”, sobre el volcán Tromen, en la provincia de Neuquén, ilustran la misma con una foto que no corresponde a dicho volcán, sino que es del volcán Lanin, cara norte, de 3.776 metros de altura. Aprovecho para felicitarlos por el suplemento y saludarlos afectuosamente.

David Bruce
DNI 18.548.643

Sobre el caso de barrio Azcuénaga

Motivan estas líneas, el hecho ocurrido el pasado sábado 22/03/14, en donde fue apaleado un ladrón por vecinos del barrio Azcuénaga. Es una creencia errónea de la actualidad pensar que quien delinque afecta sólo a la víctima. Afecta a la sociedad toda, pero más aún, al orden social. Una falta que sólo ofende a una persona es un hecho menor; un delito hace imposible la vida en sociedad. De esta forma, quien voluntariamente decide romper con el orden social, salirse (por motivos que no podemos profundizar ahora) del cauce impuesto por la convivencia armónica, se somete a los azares de la vida y del mundo que, justamente y a diferencia de la sociedad, no tienen reglas. ¿Qué se quiere decir con esto? Que quien delinque pone en juego también su vida, ya que puede perderla en el desarrollo de su acto, por una acción de la policía que lo toma in fraganti, de la víctima que actúa en defensa propia, de él mismo (por ejemplo, cayendo mientras escala un muro) o de terceros, como es el caso. Allí, en esa nebulosa en que se encuentra al haber traspasado motus propio la línea de la licitud, poco o nada pueden hacer los demás y el Estado para detener las fuerzas aleatorias de la naturaleza (entre las que se incluyen también ciertas conductas humanas cerriles). ¿Cuál es la respuesta esperable del Estado? ¿Acaso el Estado debe garantizar que un delincuente tenga éxito en su delito? Hay un modo de razonar que es el de la “supresión mental hipotética”. Esta teoría nos dice que habría que pensar qué hubiera pasado si “eliminásemos” mentalmente la causa que generó el efecto final. Llevado a lo que nos ocupa: ¿qué habría pasado si el delincuente muerto no hubiera intentado el asalto? ¿Si hubiera pasado por al lado de la chica de 21 años y su hija sin tratar de quebrantar su propiedad, la hubiese saludado amablemente tal vez, y hubiera seguido su camino? La respuesta es categórica: seguiría vivo. Reza un adagio latino: “Homo quisque faber ipse fortunæ suæ” (cada hombre es artífice de su propio destino). Hoy día, entre ciertas corrientes sociológicas y jurídicas que ven con indulgencia a la delincuencia, tienden a pensar en que sus autores son las verdaderas víctimas, que su origen social marginal los determina al delito, no les deja otra opción (?). La única verdad es que, le duela a quien le duela, y a pesar de que se inventen subterfugios legales de cualquier índole, los delincuentes son responsables de sus actos, y en este caso hasta de su muerte, y ser pobre no es una justificación. “El hombre es libre, responsable y sin excusas”, decía Jean Paul Sartre. Optar por delinquir es asemejable al suicidio: no hay otro responsable de lo sucedido que el propio suicida. Cierto es que no podemos permitir la justicia por mano propia, ni los linchamientos por particulares, porque de esta forma también la vida en sociedad es insostenible, pero no menos cierto es que los vecinos que cometieron tal hecho, no son hordas barriales que andan buscando motochorros para apalearlos. Fue una reacción. Desmedida probablemente, pero reacción al fin. No sé si es algún tipo de aliciente o si opera como exculpante. Habría que ser perito para determinar si, así como un individuo puede actuar en emoción violenta, no pueda hacerlo una masa, por lo demás, agredida en primera instancia, azuzada ante la presencia de una iniquidad, habitual y reiterada, provocada por una infamia cometida frente a sus propias narices. Pedir cordura puede resultar banal, pidamos que se vuelva al respeto a la ley y al otro. Sin delitos se acabarán los linchamientos.

Silvio Pasotti
DNI 28.524.478

¿No se les fue la mano?

A raíz del anuncio del quite de subsidios he escuchado comentarios en radios nacionales del monto que abonan en Capital Federal por el servicio de agua. Es por ello que realicé la siguiente comparación: microcentro de Rosario versus Caballito, Buenos Aires. Edificios de similar antigüedad, unidades con igual metros cuadrados de superficie, sin medidor y similar sabor y calidad de agua. La única diferencia el edificio de Caballito es de seis pisos y el de Rosario tiene 10. Caballito final por bimestre $ 30,67. Incluye 23% de impuestos y tiene un subsidio nacional de $ 71,38. Rosario final por bimestre $ 271,73. Incluye 31% de impuestos y otros cargos y tiene un subsidio “provincial” de $ 76,37. Las cifras hablan por sí solas, nos están robando mal. Y qué hacemos los santafesinos. Nada, pagamos a cambio de pésimos servicios y desmanejos. El servicio de agua aumentó en Santa Fe desde 2009 al 2014 la friolera del 309%, el API por igual período 388% y la TGI para no ser menos el 204%. A cambio de qué: mugre por donde miremos, hospitales abandonados, servicio público de transporte desastroso, veredas destruidas y ni hablar de la seguridad.

Eugenia Baravalle
DNI 12.381.670

David y
Goliat

No conozco ningún dato del chico asesinado en Marcos Paz al 5400 hace unos días. No hace falta saber nada más para decir algunas cosas al respecto de la crónica aparecida en los medios y comentadas por algunos periodistas. Sí decir la profunda indignación que provocan estos hechos en nombre de “la justicia por mano propia”. Es lo que buscan muchos sectores de la sociedad para calmar una sed de venganza, o para que se “haga justicia”. Es con estas acciones que nos acercamos cada día más al imperio de la ley de la selva, justamente lo que diariamente se trata de denunciar a partir de los hechos de inseguridad que se suceden. Es decir la lógica de algunos es erradicar la inseguridad con más inseguridad, combatir a los que violan las leyes, violando las mismas. Frenar a los violentos con más violencia. Llamativamente, los diarios dicen que no se identificó nadie como responsable de quienes tomaron la “justicia” para matar al joven. El fiscal descarta que haya un pacto de silencio entre los que asesinaron al chico, pero había entre 50 y 80 personas, que más de uno pasaba y pateaba al joven ya en el piso, sin embargo no hay nadie que se haga cargo del hecho, como en otros tiempos nadie vio nada. Todos ellos están fuera de la ley, esto debe quedar claro. Estos aprendices de asesinos, que frente a David (nombre del joven asesinado) parecen hacer las veces de Goliat, contribuyen a generar más violencia, más inseguridad y más atrocidades frente al resto de la sociedad. Nada nuevo aportan a la solución del problema, por el contrario se muestran más bestias que las bestias mismas agravando las cosas. Lamentablemente, nuestra sociedad padece aún enormes problemas sociales, en nuestros barrios especialmente con el problema del narcotráfico y muchos otros están diariamente indefensos ya que la seguridad que la policía debería brindar, brilla por su ausencia. Los vecinos de Marcos Paz al 5400 deberán asumir la irresponsabilidad cometida, la Justicia debe actuar con decisión y arbitrar las medidas necesarias para encontrar a los responsables de todos los hechos delictivos que se cometen, sean quienes sean sus responsables. Dejar pasar acciones de esta naturaleza nos conducirán a profundizar la guerra entre pobres, que sólo beneficia a los que más tienen y deben tomar decisiones.

Héctor Marinángeli
DNI 11.448.330

Los enredos sociales

Las redes sociales están bajo la lupa, ya que se obvia en la misma el principio básico de la privacidad, estado que pasó a un segundo término. Lo íntimo que hace a una persona toma estado público llegando a inmolarse en una hoguera, donde el recato y el pudor se incineran en conjunto para beneplácito de la mayoría de los mortales que están en ella. El impulso narcisista y hedonista de los internautas suele ser a veces una lápida virtual: mostrarse y ser admirado por quienes los idealizan, no por sus capacidades intelectuales o sus cualidades humanísticas, sino por pertenecer al circo donde se demuele la ética a los compases de una murga de obsecuentes que necesitan del público. Desdibujando esta tecnología que va más rápido que nuestra propia ética, se lo ve en twitter, en facebook, redes que fagocitan a todos en este festival de rapiñeros, incluso aquellos que deberían tener un aura de seriedad, donde se confunden con lo grotesco. Es evidente el esfuerzo que hacemos en ocasiones para suicidarnos mostrándonos, y es tan rápido que entra como un turbión en los recuerdos. A veces me parece una apología de la mediocridad existencial de muchos personajes que están en el éter intentando recalar en quienes hacemos de esto un instrumento para ilustrarnos, para trabajar e informarnos. Cuando el dios Tot (en Fedro de Platón) inventó la escritura, el Faraón le reprochaba registrar en el papel y no en la memoria. Pero la escritura estimula a recordar lo que se ha leído y gracias a eso tenemos bibliotecas y conocimiento. Internet nos parece que nos conecta con el resto del mundo, sin embargo es una sentencia de soledad autoimpuesta. La web vino para quedarse y más allá de ciertos riesgos a los que hice referencia hay que darle un buen uso, claro, mejor dicho, el que cada uno quiera, de cualquier modo será siempre mejor la interacción personal.

Roberto Sánchez

 

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