La Justicia laboral de Rosario ordenó la reincorporación y el pago retroactivo de 18 meses en concepto de salarios de un delegado gremial de una distribuidora de la empresa Coca-Cola, ubicada en la zona oeste de Rosario. Lo más llamativo es que, a pesar de los fallos de primera y segunda instancia en favor del empleado, la empresa se rehusó a reincorporarlo mediante actitudes intimidantes, según denunciaron a La Capital. Por ese motivo, este viernes habrá una reunión entre las partes para acordar la reincorporación efectiva.
El gremialista cesanteado se llama César Romero, a quien despidieron el 18 de diciembre de 2024 como consecuencia de "una causa inventada" por su actividad gremial dentro de la empresa, según precisó su representante legal, Vanina Gaia.
También comentó que el motivo que originó el despido se debía a que Romero "era un referente muy importante para los trabajadores dentro del establecimiento".
Una causa "inventada"
De acuerdo a la versión de Gaia, a Romero le achacaron faltas injustificadas por licencias médicas, como una suerte de uno de los puntos discutidos en la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. A eso se sumó la ausencia por un paro nacional decretado por la Confederación General del Trabajo (CGT) y faltantes de materiales que la empresa nunca pudo corroborar.
Eso motivó a la presentación de una acción de amparo en la sede local del Ministerio de Trabajo contra la empresa, de reconocida trayectoria en la ciudad, para solicitar la reincorporación inmediata del trabajador, un chofer de corta distancia que cumple funciones como delegado del Sindicato de Camioneros conducido por Hugo Moyano.
Como la situación no llegó a una solución por la vía administrativa a través de la cartera laboral, el empleado replicó esa demanda ante el Juzgado Laboral Nº 1 de Rosario, a cargo de Bárbara Serrat, quien ordenó la reincorporación inmediata del trabajador emitida en mayo del año pasado.
Decisión judicial
Esa sentencia también quedó ratificada por la Sala III de la Cámara Laboral de Apelaciones de Rosario en mayo de este año, tras la apelación de la parte patronal. Sin embargo, la empresa se rehusó a acatar esa decisión judicial.
Gaia deslizó que acudió con Romero y un escribano para hacer efectiva la reincorporación del trabajador. No obstante, deslizó que al empleado le dijeron: "Acá no volvés ni con orden judicial". Aseguró, además, que esa situación se llevó en un marco de tensión elocuente y con ribetes intimidatorios.
"En este caso, la empresa transgredió dos elementos clave: el proceso previo de desafuero por tratarse de un delegado gremial y, por otra parte, la formulación de una causa inventada, sin pasar por la Justicia y sin ley vigente. Es por eso que pedimos la nulidad por despedirlo de manera arbitraria e injustificada", apuntó la letrada.
Por esa misma razón, también consideró como "un triunfo" de la Justicia. "Hay juzgados que tienen en cuenta la protección laboral y, en este caso, fue la Justicia la que neutralizó el caso, en un contexto en el que las empresas pretenden avanzar sobre derechos laborales legítimos", resaltó.
Por lo pronto, la magistrada convocó a las partes a una reunión a llevarse a cabo este viernes, a las 9, para terminar de acordar la reincorporación del empleado desde el 22 de junio.