Una de cada 200 personas es adicta a las drogas, según el informe mundial presentado ayer en Nueva York por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), que destaca también el auge de las sustancias sintéticas y el aumento de consumo en los países emergentes.
En total, 230 millones de personas tomaron en alguna ocasión drogas prohibidas, mientras que 27 millones —una de cada 200— es adicta a las mismas. Según pronostica el informe, hasta final de siglo el número de adictos podría elevarse a 300 millones.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, destacó que los crímenes relacionados con las drogas amenazan los objetivos más importantes del mundo: garantizar un desarrollo global sostenible y luchar contra el hambre y la pobreza, dijo en declaraciones durante la presentación del informe ante la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
"No nos podemos permitir ceder terreno ante quienes se benefician de la anarquía y utilizan a los países como trampolines de paso para suministrar drogas ilegales", señaló.
"Ninguna región, ningún país, por poderoso que sea, quedará exento de ello", dijo el director de Unodc, Yuri Fedotov. "Las bandas internacionales actúan como empresas internacionales, mueven miles de millones y tienen una enorme influencia en la política".
El tabaco, el más mortífero. Pero también son devastadoras las consecuencias directas del consumo de drogas y de sustancias permitidas. "Cada año mueren 200.000 personas en todo el mundo como consecuencia del consumo de drogas ilegales, por alcohol mueren 2,3 millones y 5,1 millones por consumo de tabaco".
A la organización de la ONU le preocupa el aumento del consumo de drogas en países emergentes como China. El gobierno de Pekín estima que un millón de chinos consume heroína mientras que Unodc calcula el número de drogadependientes en 2,4 millones.
También se extiende el consumo en Africa central y occidental, así como en Afganistán o Irán, países que han dejado de ser únicamente productores.
En Afganistán, el mayor productor de opio, la producción aumentó un 61 por ciento a 5.800 toneladas en 2011, después de que una plaga destruyera casi la mitad de la cosecha el año anterior, lo que encareció entonces la droga no sólo en ese país, sino en todo el sureste asiático. En Myanmar el cultivo de opio aumentó un 14 por ciento.
Los precios de la adormidera no cayeron pese al aumento del suministro, según la Unocd, basada en Viena. Una posible explicación es también que la demanda de heroína aumentó en Asia y Africa.
Los últimos datos de 2010 muestran también que continúa la caída de la producción de cocaína en el mayor productor del mundo, Colombia, no fueron proporcionadas cifras por Bolivia o Perú.
Por otro lado, el informe destaca el auge de las drogas sintéticas, como las anfetaminas o el éxtasis, sobre todo en países como Estados Unidos. En estos casos, "la tasa de mortalidad es superior a la de la heroína y la cocaína juntas", explicó Fedotov a DPA antes de la presentación del informe.
En Argentina
El reporte también expresó "preocupación" por un aumento del consumo de drogas sintéticas como el "éxtasis" entre jóvenes de Argentina, Chile, Colombia y Uruguay. Aún así, el organismo internacional rechaza el debate sobre una legalización de las drogas prohibidas, ya que si estuvieran permitidas aumentaría muchísimo el número de adictos