En 1984, recorriendo el Litoral llegué a la correntina localidad de San Cosme, situada sobre la ruta nacional 12 y a 32 kilómetros al noreste de Corrientes capital, con la intención de hallar la casa natal de Don Tránsito Cocomarola, el célebre compositor del chamamé "Kilómetro 11", y volcar el dato en un programa de radio. En el pueblo me dijeron que la familia Cocomarola vivía en la esquina formada por la ruta 12 y la calle principal. Fui hasta allí, y al llamar a la casa bajo el sol de la impiadosa siesta de verano, salió un hombre que resultó ser hermano de Don Tránsito, quien al comentarle mi inquietud me hizo pasar y junto a su señora, me atendió con la proverbial hospitalidad provinciana. Entre mate y mate, me contó que el famoso músico, fallecido hacía diez años (en 1974), había nacido en el departamento de San Cosme, pero no allí, en el pueblo, sino en el campo. Ahora bien, hace unos días San Cosme ocupó los titulares de los medios santafesinos, pero no por un tema folclórico sino porque al parecer, numerosas personas radicadas en nuestra provincia, especialmente en el norteño departamento de General Obligado, patentan sus automóviles en San Cosme porque allí el trámite de pantentamiento es más barato. Según los entendidos eso constituye un delito de carácter impositivo, ya que el fisco deja de percibir un dinero que debiera acrecentar sus arcas. Por tal motivo, el Ejecutivo ha decidido patentar de oficio los automóviles radicados en Santa Fe que estén patentados en San Cosme (o en el Chaco). En fin, ni la cercanía de la laguna Totora, ni el recuerdo del "taita del chamamé": Don Mario Del Tránsito Cocomarola; ni el paisaje ni las evocaciones musicales, pudieron hacer que estos últimos días, el nombre San Cosme figurara en las páginas de turismo y de folclore. Eso fue logrado inesperadamente, por lo que el gobierno de Santa Fe considera una defraudación fiscal, es decir, el patentar autos en esa cordial localidad correntina doblemente centenaria.





































