Un informe de los Tribunales provinciales de Rosario revela que en 2008 se
abrieron 104.571 nuevas causas penales, lo que representa un 11 por ciento más que los procesos
iniciados el año anterior. Como en todo muestreo, la cifra refleja con rigor relativo la actividad
de los juzgados de Instrucción, Correccionales, de Menores y de la Oficina de NN. Pero sería un
error concluir que el dato representa la variación del delito, porque no se trata de una
estadística diseñada para medirlo sino de una herramienta de gestión del fuero penal.
Lo que señala el informe anual ordenado por la Cámara de Apelaciones en lo Penal
es la cantidad de expedientes penales que se abrieron el año pasado en Rosario. Pero ese dato no
opera a modo de espejo en relación a los hechos delictivos. Por ejemplo: si en un mismo delito
aparecen implicados un mayor de edad y un menor, se abren simultáneamente una causa en un juzgado
de Menores y otra en Instrucción. Por lo tanto, el mismo episodio aparece contado dos veces.
Sin especificidades. Además, el informe no desagrega (porque no es su finalidad)
qué tipo de delitos se investigaron. Tras el dato duro de las cifras, por lo tanto, no sólo
aparecen computados los delitos dolosos que suelen generar alarma social sino situaciones diversas
como accidentes de tránsito, hechos culposos, denuncias por cheques extraviados o casos de mala
praxis.
"Son situaciones que fluctúan de manera independiente y cada uno de estos
delitos tiene una especificidad en su cifra negra", aclara Enrique Font, secretario de Seguridad
Comunitaria de la provincia. Según el criminólogo, la definición de la carátula de un expediente no
necesariamente reproduce la dinámica de un suceso. Incluso, las denuncias están condicionadas por
varios factores: "Una estrategia policial sobre un delito puede provocar aumento de las denuncias.
Si se debate en la agenda pública la baja de la edad de imputabilidad, el tema impacta en la
institución policial como algo que le demandan, va a producir más detenciones y la estadística va a
reforzar ese ciclo".
No mide nada.Todos estos condicionantes invitan a tomar con pinzas la noticia
que ayer recorrió los medios locales alertando que "en Rosario se denuncian 12 delitos por hora".
El dato es incierto. Es que el informe judicial no está concebido para medir el delito: "Se busca
verificar si el Tribunal está dando respuesta a la sociedad y si es necesaria la creación de nuevos
juzgados", explicó el presidente de la Cámara, Otto Crippa García, ante una consulta de este
diario.
Del informe de la Cámara se desprende que de las 104.571 causas iniciadas la
mayoría corresponde al ámbito Correccional, donde se investigan delitos de menor envergadura. En
esos juzgados se iniciaron 50.469 expedientes, de los cuales 15.447 refirieron a hechos
culposos.
En cuanto el volumen de expedientes le sigue la oficina de NN, con 38.938
procesos, unos 3.100 más que en 2007. En tanto en los juzgados de Instrucción, que investigan los
delitos más graves, se iniciaron 11.339 causas (más del 8 por ciento que el período previo). Lo
significativo es que un número similar de procesos recientes y de años anteriores, casi diez mil,
fueron cerrados: 5.173 fueron desestimados o al archivo y 4.768 prescribieron.