Villa G. Gálvez.— Como consecuencia del mal estado en que se encuentra el
vertedero municipal, debido a falta de mantenimiento y a la enorme cantidad de residuos recibidos a
diario, unas 100 toneladas, prácticamente ha colapsado. Además, sufrió la extracción de tierra y
estas faltantes forman cavas profundas llenas de aguas residuales que contaminan parte del reducido
espacio con que se cuenta. Se agrava la situación cuando en los días de lluvia los camiones ven
dificultada la operación en el predio.
Ante tales inconvenientes, el presidente de la Comisión de Ecología y Medio
Ambiente del Concejo, Carlos Dolce, realizó un detallado informe sobre el problema de la
acumulación de la basura domiciliaria. Señala que la ciudad debe trabajar de manera responsable con
sus residuos, pasando del basural a cielo abierto al relleno sanitario. Se apoya en el artículo 3
de la resolución 128 de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la provincia,
emitida en 2004. La misma dice que "se prohíbe en el ámbito provincial la disposición final de
residuos sólidos urbanos en vertedero a cielo abierto".
"Está claro que para pasar de un basural a cielo abierto a un relleno sanitario
se necesita tiempo y dinero —indica Dolce— sobre todo, lo último, lo que puede haber
determinado que hasta ahora no se resolviera tamaña cuestión".
Circunvalación. Por tal motivo, el Ejecutivo municipal elevó al Concejo un
convenio con la empresa Benito Roggio e Hijos SA-Rovella Carranza SA UTE para el saneamiento del
vertedero municipal. La iniciativa de la Intendencia, oportunamente anunciada por LaCapital,
consiste en la extracción planificada de tierra por parte de las empresas citadas para la
construcción del tercer carril de la circunvalación rosarina, con la consecuente construcción de
una serie de cavas, a cambio de la entrega de maquinaria vial.
"El proyecto tiene dos ejes; el primero es el intercambio de 100 mil metros
cúbicos de tierra por un tractor oruga (topadora), herramienta que permitiría trabajar diariamente
en el reacomodamiento del predio; la realización de una alcantarilla y de calles de acceso a las
nuevas cavas; la construcción de otras para residuos sólidos urbanos inertes; realización del canal
perimetral y un estudio de impacto ambiental", señaló Dolce.
"Por otra parte, agregó, la empresa traería 90 mil metros cúbicos de inertes
—tierra negra, escombros y sedimentos no contaminantes— cambiando su depósito en el
predio por la limpieza del camino de acceso y de las calles internas del vertedero. El vuelco de
estos materiales permitiría recuperar el nivel de una vieja cava cuyo uso actual fue prohibido por
la provincia por tener contacto con las napas y estar inundada, el cierre de cavas existentes con
estos inertes y el reordenamiento y volcado de los residuos dispersos".
Del acuerdo también surgiría un beneficio económico para la Municipalidad, la
que percibiría tres pesos por cada metro cúbico de inertes ingresados, con lo que se cubriría el
costo de la obra.
Informe: Omar Simón
Transparencia
Para Dolce, si el proyecto se aprobara, “sería
un ejemplo de transparencia en el que el justicialismo, como opositor, tendría a su alcance todas
las herramientas para que, además de terminar con la informalidad con la que disponemos de la
basura, esta acción se convierta en un modelo serio de trabajo”.