El sábado 1º de agosto leí en este diario un artículo sobre el consumo de alcohol en los jóvenes de nuestro país. Es realmente preocupante el aumento que se ha producido y, sobre todo, que comiencen a tan temprana edad. La Sedronar advierte que la mitad de los adolescentes lo hace entre 12 y 17 años. Estoy de acuerdo en que la educación empieza por el hogar pero creo que debe reforzarse en la escuela. Los clubes de Leones disponemos y aplicamos un programa, "Destrezas para la adolescencia", para trabajar en la prevención en establecimientos educativos, con niños desde los diez años. No sólo les hace conocer los daños a que se exponen con el consumo de cualquier droga, incluido el alcohol, sino que los prepara para defenderse de los estímulos negativos que los impulsa a caer en esa dependencia. En una parte del artículo se menciona "que no sea el alcohol lo que los hace sentir grandes". Es así, debemos trabajar en la autoestima, en la autoconfianza, que no necesiten otros soportes para sentirse seguros de sí mismos. Este programa se está aplicando, aprobado por los respectivos ministerios de Educación, en las provincias de Córdoba, Corrientes, Chaco y otras. En nuestra ciudad, al no contar con acuerdo ministerial, no se aplica integralmente, salvo en algunas escuelas privadas; en todas con buenos resultados. A fines de julio nos reunimos en la ciudad de Buenos Aires el Comité Federal de Leones Educando. Allí, las asesoras de este programa tomamos un compromiso para el año 2017 en que se cumplen 100 años del Leonismo. Nos propusimos llegar en nuestro país a cien escuelas que implementen el programa. Conocemos su excelencia y también el compromiso de los Leones con la educación. Llegaremos a los cien colegios que tenemos como meta e iremos por más, porque queremos para nuestra Argentina una juventud sana y fuerte.




































