Comenzó febrero y Radio del Plata levantó el programa "Puntos de Vista" de Nelson Castro. Los nuevos dueños de la emisora, titulares de la empresa cordobesa Electroingeniería, justificaron la medida, aludiendo que el conocido periodista criticó un supuesto negociado de esa firma con el Estado, cuya información primaria había surgido de la misma Auditoría General de la Nación. Es sabido que los flamantes propietarios de la radio _al menos quienes figuran como tales_ están estrechamente ligados al Gobierno, y la medida, si bien produjo suspicacia, no causó sorpresa. Nelson Castro fue siempre ácidamente crítico con la presidenta y con su esposo. Días antes del levantamiento, diversos medios dejaban leer entrelíneas que sería una muerte anunciada. El hecho de que una emisora levante un programa aunque tenga 16 años en el aire no necesariamente constituye un acto de censura. Pueden concurrir razones objetivas para ello: 1) que el programa no cumpla con las expectativas de medición de audiencia; 2) que su contenido no se ajuste al perfil del medio; 3) que no facture lo suficiente e implique una pérdida, al fin y al cabo, la emisora también es una empresa comercial. Pero "Puntos de Vista" cumplía sobradamente con todo esto. Prueba de ello es que hacía un mes la emisora le había renovado el contrato por un año más. Todas las formas de conculcación de la libertad son deleznables. Atentar contra la libertad de prensa y la libertad de expresión no son males menores. Durante la dictadura pululaban las mismas listas negras en todas las emisoras. Quien estaba prohibido en una, lo estaba en todas. Con el advenimiento de la democracia no se desterró totalmente esa práctica. También hubo voces prohibidas. En ocasiones, no se prohibió pero se omitió. Medios amigos del gobierno de turno borraron de sus grillas programas periodísticos y hasta redujeron sus noticieros para evitar contar una realidad que no le convenía al poder. Tal vez estemos asistiendo a una nueva forma de censura. Ya no con la ominosa dádiva, sino con la compra de medios. No importa si éstos son rentables o no. Importa que sumen. Pero todos los intentos de tapar el sol con la mano, siempre resultaron fallidos.
































