Un muchacho de 25 años murió ayer asesinado de una puñalada en el pecho, cuando
estaba en una esquina de barrio Ludueña, y por ese crimen la policía detuvo a un hombre como
presunto autor material. El imputado vive a unas 20 cuadras del lugar del hecho y ante la policía
habría declarado que lo hizo porque la víctima había abusado sexualmente de su hija de 11 años.
Pero ese delito no quedó acreditado: estudios médicos realizados a la menor y la
declaración de la chica en la Comisaría de la Mujer tiraron por la borda esa situación, según
contaron ayer investigadores.
Por eso los investigadores del crimen David Gastón Bravo no tenían anoche una
hipótesis sobre lo ocurrido. "Desestimado el tema sexual, pensamos que pudo haber otra cosa entre
estos tipos", dijeron desde la seccional 12ª, donde se lleva adelante la pesquisa.
De visita. Acerca de Bravo, ayer sólo se sabía que tenía domicilio fijado en
Nuevo Alberdi, en el extremo noroeste de Rosario. A la madrugada se había encontrado con un primo
en Bielsa y Campbell, una de las zonas más humildes de Ludueña. Allí estuvieron un rato hasta que
el familiar de Bravo se retiró unos minutos.
En un momento dado, ese familiar se retiró del lugar por unos minutos y cuando
regresó se encontró con Bravo tirado en el suelo con una importante herida en el pecho. El Comando
Radioeléctrico recibió la llamada al 911, que anunciaba el hallazgo de una persona herida, a las
3.15. Cuando la ambulancia del Sies llegó, el muchacho ya estaba muerto. El médico forense constató
que presentaba un puntazo profundo en el tórax cerca de la tetilla derecha.
Abuso. Horas después, efectivos de la seccional 12ª detuvieron a un hombre como
presunto autor del crimen. Se trata de Gabriel R., de 32 años, quien vive en el asentamiento
precario ubicado sobre Juan José Paso y las vías del ferrocarril. La información obtenida por la
brigada de la 12ª, indicaba que ese hombre habría salido a buscar a Bravo porque éste había abusado
sexualmente de su hija de 11 años. "A mi hija no la toca nadie", manifestó el imputado una vez que
estuvo demorado.
Sin embargo, las fuentes consultadas indicaron que la menor fue conducida al
Centro de Atención a las Víctimas de Delitos Sexuales, o Comisaría de la Mujer, donde habría
declarado que no sufrió ningún ataque. El estudio médico de rigor tampoco detectó huellas de abuso
o lesiones. Lo que no pudieron determinar anoche los pesquisas fue qué relación tenían la víctima y
el supuesto homicida.