Trapitos: la Iglesia se metió de lleno en la polémica y rechaza su prohibición
"Se los debe ordenar", se pronunció el arzobispo de Rosario, Eduardo Martín. El vicepresidente de Cáritas Rosario, Fabián Monte, fijó la postura en el Concejo Municipal
El vicepresidente de Cáritas Rosario, Fabián Monte, junto a la Pastoral Social de la Iglesia se reunió este miércoles con un grupo de concejales en el Palacio Vasallo.
Hector Rio
El arzobispo de Rosario, monseñor Eduardo Martín rechazó la idea de prohibición y se sumó a la consigna de ordenar el trabajo que realizan en las calles rosarinas.
La Pastoral Social de Rosario participó de un encuentro con concejales en el Palacio Vasallo para intercambiar opiniones sobre la situación social, pobreza e incremento en la ayuda alimentaria. En el debate sobre el panorama en la ciudad, la Iglesia dejó su posición en relación a los cuidacoches a partir de que existen varios proyectos que buscan eliminarlos e imponer penas a quienes ejercen la actividad. "No hay que prohibir a los trapitos, sino que se los debe ordenar", declaró públicamente el propio arzobispo rosarino, Eduardo Martin. A ello, se le agregó el vicepresidente de Cáritas Rosario, Fabián Monte: "Prohibirlos es ponerlos bajo la alfombra. Pero el problema se hará tan elevado que nos terminaremos rompiendo la cabeza".
Del encuentro de ayer participaron los integrantes de la Pastoral Social de la Iglesia, quienes fueron recibidos por la presidenta del cuerpo deliberativo, María Eugenia Schmuck, junto a los ediles Leo Caruana, Manuel Sciutto, Julián Ferrero, Alicia Pino, Anahí Schibelbein, Norma López, Sabrina Prence y Pablo Gavira.
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Se abordaron temas como la situación social, la reforma laboral, la baja de punibilidad para adolescentes, la problemática de los jubilados y discapacitados, suba de la desocupación , caída del poder adquisitivo, incremento de la ayuda alimentaria, adicciones, pobreza y violencia; pero el debate derivó en la situación de los cuidacoches en Rosario.
"Pagan justos por pecadores"
En diálogo con La Capital, Monte aclaró como miembro de la Iglesia que existe un repudio contra todo tipo de violencia, extorsiones y amenazas "vengan de donde vengan", pero detalló que la mayoría de los trapitos vive de esa changa que habría que regular. "No creo que prohibir sea la solución. Siempre pagan justos por pecadores, muchos hacen bien las cosas y algunos mal. No podemos avalar que a estas personas se las saque de las calles. ¿Dónde van? ¿A delinquir?", se preguntó el sacerdote para defender el "rebusque" de quienes piden dinero a cambio de cuidar autos.
Monte insistió en rechazar la prohibición para razonar sobre los efectos de una norma que busca eliminarlos, sancionarlos o establecer penas de arresto. "Las cosas no desaparecen por prohibir, ¿qué hacemos, prohibimos también la mendicidad? ¿Cómo se soluciona el tema de los trapitos, los escondemos?", volvió a cuestionar el referente de Cáritas para volcarse sobre el eje de la regulación.
"Es una realidad que existe, sin avalar ninguna acción violenta, nadie está de acuerdo en que rayen un auto, insulten o amenacen; hay que ver como encuadrar una situación que existe. Esto de una norma prohibitiva es puro voluntarismo, y la gente de alguna manera se la va a rebuscar para ganarse la vida. Esto es la consecuencia de varias causas: la pobreza, la exclusión, la violencia, las drogas. En una ciudad más inclusiva y justa esto disminuye", razonó para machacar: "Prohibir no soluciona nada. Esta gente cuida un coche en extrema situación de vulnerabilidad, muchos tienen serios problemas de adicciones y alcoholismo en una sociedad que no genera trabajo ni oportunidades".
Tras repasar que con la teoría punitivista del tema cuidacoches "se corta el hilo por lo más delgado", Monte indicó que seguirán participando en comisiones parlamentarias adonde sean convocados.
Trapitos
Si se aprueba la media sanción en Senadores, la actividad de cuidacoches quedará prohibida con sanciones y hasta penas de arresto. El Concejo de Rosario deberá sancionar una ordenanza adhiriendo a la norma.
En recientes declaraciones públicas, el arzobispo Martin también evidenció la misma línea de reflexión que el vicepresidente de Cáritas Rosario. "Alguien que quiere limpiar un parabrisas está dando un servicio, aunque sea mínimo porque nadie es un punto cero en la sociedad; nadie es un cero a la izquierda. Es siempre alguien que, por poco que sea, algo puede aportar. Hay que tener respeto al igual que el que ayuda en el estacionamiento de un auto", señaló monseñor Martin para advertir que muchas de estas "pobres personas están afectadas por la problemática de adicciones. Entonces, prohibir no. No es la mejor solución; sí ordenar si ordenar", acotó para mostrarse proclive a que los gobernantes tengan "la virtud de la prudencia".
El titular de la arquidiócesis rosarina también aclaró que "todo lo que sea delito tiene que estar prohibido", para aclarar que "todo aquello que sea un intento de alguien por ofrecer algo te está prestando un servicio mínimo, pero te está ayudando en algo, y sin duda tenemos que buscar una convivencia más amigable cuando vivimos una situación social muy delicada".
En otro tramo de sus dichos en diversos medios, Martin insistió en "que más que prohibir hay que ordenar".
Finalmente, en un tramo del comunicado de prensa, la Pastoral Social de la Iglesia se pronunció sobre la mirada social en relación a las adicciones. "Nuestra Iglesia y nuestro Papa León XIV han planteado una mirada sobre todos los temas nombrados desde la perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia, siendo su concepto central la dignidad inviolable de la persona humana, creada a imagen y semejanza de Dios. Este fundamento ético busca ordenar la vida social, económica y política bajo principios de justicia y caridad, promoviendo el bien común, la solidaridad y la subsidiariedad".
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Foto: Leonardo Vincenti / La Capital
Prohibición: proyectos en el Concejo
Cabe recordar que el pronunciamiento de la Iglesia local en el Palacio Vasallo se produjo mientras se encuentran con estado parlamentario varios proyectos que exigen la prohibición de la actividad y la aplicación de sanciones, y hasta la detención de aquellos que sean reincidentes. Las propuestas van desde el oficialista Federico Lifschitz, hasta el libertario Juan Pedro Aleart y apuntan al mismo fin: sacar de las calles a los trapitos.
El Senado de Santa Fe aprobó con media sanción un proyecto del senador por el departamento Rosario, Ciro Seisas en el que se modificaría el Código de Convivencia provincial (conocido como Código de Faltas) para sumarle un ítem de prohibición a la actividad, y penas de arresto hasta 15 días. También se aprobó en el proyecto aplicar un sistema de contención social y ayuda a la reinserción laboral para los cuidacoches.
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