En su discursivo artículo "Los jueces son políticos" (11 de marzo, página 22 de La Capital), el profesor Víctor R. Corvalán asesta variedad de opiniones. Una sostiene que "Claro que los jueces deben tener inamovilidad en sus cargos, lo que de ninguna manera les impide pagar el impuesto a las Ganancias". Creo que confunde: no pagarán ese tributo por otro principio: la intangibilidad de sus salarios, artículo 110 de la Constitución Nacional. Sobre este asunto ya hartan las lluvias de palabras en desiertos de ideas. La única manera de que los jueces solventen el impuesto es que una ley lo imponga a los "futuros magistrados". Por ejemplo, a los que asuman sus cargos a partir del 11 de febrero de 2014. Porque los que ya se desempeñan están, obviamente, exentos. Pasa, no que haya idiotismo en los políticos, faltaba más. Pasa que no quieren gobernar para el futuro. Las políticas de Estado no son fotográficas, son cinematográficas, son proyectivas. En cuanto a la terrible inseguridad, jamás se resolverá, y ni siquiera se mitigará, sin organigramas. La seguridad pública tiene dos soles: el Código Penal y el Código Procesal Penal. Y seis satélites, que son órganos: la policía, los tribunales, las cárceles, las alcaidías, los institutos de seguridad (que son para menores e insanos) y los patronatos de liberados. Soy partidario de aumentar las penas en ciertos delitos, de restringir ciertas excarcelaciones y de rebajar la edad de la imputabilidad penal plena. Pero esto resulta inviable sin más cárceles y alcaidías. Todo es una urdimbre. Jamás he visto que se pronuncie la palabra clave: "criminología". La atroz inseguridad incluso demanda un retorno al proceso escriturista (se dictan muchas más sentencias, supongo que el triple) y hasta a buena parte del positivismo penal italiano del siglo XIX. Sé que esta opinión me acarreará de nuevo el sambenito de "dinosaurio". Sé que el ominoso garantismo (cuando lo es a ultranza) ya ha ganado la batalla y hasta la guerra. Sé que urge eliminar las funciones parasitarias: juicio por jurados, jueces de ejecución penal, jueces de garantías; solamente instrucción y sentencia. La sociedad ya sobrevive en un abyecto baño de sangre cotidiano.
Claro que sería muy bueno el servicio de trenes funcionando como corresponde en el año 2013, pero dificulto que pueda circular algo más o menos bueno como para poder competir con el ómnibus. Y menos mal que los funcionarios ahora se dieron cuenta de que lo primordial son las vías por donde transitan y se han dispuesto a repararlas. Sin embargo, lo que se requiere fundamentalmente es actualizar los recorridos, considerando que el actual atraviesa zonas densamente pobladas. Todo ramal que circula a nivel de la superficie se torna lento y factible de accidentes. Los paso a nivel, aunque haya barreras automáticas, no son suficientes. Los grandes ferrocarriles del mundo tienen resuelto este gran detalle, ya que no circulan sobre nivel.
Generalmente lo hacen bajo nivel, en túneles o bien sobre nivel, desde estructuras para tal fin; o tal vez en trinchera. Poner un tren de pasajeros sin tener en cuenta lo expuesto, no mejoraría demasiado su rapidez. Sugiero ver todo el material que Youtube ofrece en este tema. Es para admirar lo existente y para sufrir teniendo en cuenta nuestras posibilidades. El tren es muy conveniente en varios aspectos.
Habemus Papam
El mundo se conmovió de repente cuando, después que apareció la fumata blanca, se escuchó el anuncio del nombre del nuevo Papa; los cardenales iluminados por el Espíritu Santo, eligieron a Jorge Bergoglio, con el nombre de Francisco, como Sumo Pontífice de la Iglesia Católica y Obispo de Roma. Es el acontecimiento más importante de toda la historia argentina que el Papa sea un argentino, y también un gran acontecimiento latinoamericano y así lo dieron a enterder desde todos los rincones de nuestro continente latino. Es sin duda, el regalo más grande, el más valioso que Dios nos dio a través del voto de los cardenales. Además, el mundo se regocijó con este nuevo Papa por su carisma, por su humildad, por su dedicación al trabajo pastoral y social, por su lucha contra la injusticia, la corrupción, la pobreza. Todo el pueblo argentino lo vivió con emoción y festejó con alegría el nombramiento del nuevo Papa, hoy, sin duda, es el hombre más grande, el más aclamado de Argentina. Lamentablemente, esta inmensa alegría del pueblo, últimamente tan castigado, algunos quisieron empañarla en forma grotesca, perversa e hiriente al sentimiento más caro de los argentinos al agraviar al enviado de Dios, nuestro nuevo Papa Francisco, ya sea con palabras o al negarse al reconomiento.
Y algún día votarán
Fui profesora del secundario durante muchos años. Recuerdo algunas épocas en las que a través de ciertas "reformas" educativas realizadas sin consultarnos a nosotros, que estábamos frente al aula, nos llevaron al caos y tuvimos que remar fuerte para salir adelante. Por supuesto que los alumnos no eran ni son tontos y notaban nuestro desconcierto. Recuerdo cierta época (no la voy a nombrar porque no quiero hacer política) en la que por mandato (¿divino?) los alumnos debían tomar ciertas decisiones. Fue tal el desconcierto que, y esto lo recuerdo siempre, una comisión de chicos y chicas de los últimos años se entrevistaron con algunos profesores y directora y nos dijeron: "Por favor, nosotros somos adolescentes, ustedes son los adultos, ayúdennos a resolver este problema", y uno de ellos agregó: "Pónganos límites". Hoy los adolescentes, después de ver qué concepto parecen tener de la escuela, ¿no tendríamos que ponernos a pensar en serio si no nos están pidiendo a gritos que les pongamos límites? ¿No les estarán pidiendo a gritos a los responsables de la educación que de una buena vez por todas las reformas apunten a enseñarles contenidos significativos? Como esto daría para una enciclopedia, sólo agrego: ¿nos pusimos a pensar que les sacaron en primer año una materia como historia y apretaron los contenidos de la misma en pocas horas, cuando es una de las asignaturas en que pueden reflexionar sobre el hacer del hombre? Y en pocos años votarán. Escuchémos este grito antes de que sea tarde.
Cuidado con González
Pregunto: ¿el intendente de Villa Gobernador Gálvez no tiene miedo de que con su pedido de matar a los ladrones se agoten los postulantes y los activos que actúan en puestos políticos en el país? Cuidado porque estas actitudes tipo "vendetas", u "ojo por ojo, diente por diente", nunca se sabe para dónde y contra quién se dirigen. El consejo para la clase dirigente sería: ¡cuidado con González!
Sanción a Personal
No sé cuál será el efecto punitivo contra la prestataria de telefonía móvil Personal por su mala calidad de atención, porque estoy tan habituado a todas esas molestias que ignoro cuándo el servicio es bueno, así que no puedo discernir el correcto uso de la misma, ni hablar del interior donde he tenido que subir a árboles, techos de casas o molinos en el campo, para conseguir la señal que me permitiese una comunicación aún pésima, como a orillas del río en el Delta, o promociones que no pedimos o números que nos invitan a tal o cual cosa. Me pregunto si no venderán los datos los que imprimen las boletas o los sobres. En otros países, y no del Primer Mundo, la prestación es mucho más económica que en la Argentina. Citaré algunos abusos: cuando nos sobra crédito del abono no pasa al siguiente sino que expira al cumplimentarse los días calendario. En mi caso personal (valga la redundancia) me quise bajar de un plan (porque no llego a usarlo) debiendo pagar 2.850 pesos porque no he cumplido los dos años. Me pregunto a título de qué. ¿Tendrán que despedir gente? Cuando me adherí al servicio no me lo explicaron, me entero recién ahora. Me imagino los niveles de facturación que tienen estas empresas y los resultados económicos, por eso creo que esta sanción pecuniaria debería prorratearse entre los usuarios, más allá del resarcimiento que dicen tendrán en la facturación. Los celulares que los pagan a 12 ó 15 dólares deberían obsequiarlos, después de todo lo importante es el uso de la línea. A las chicas del call center enseñarles a personalizar la atención y no con un cassete, que después de recitar su nombre, edad, función, clima y otros, terminan dejándonos colgados. Adherí a esta compañía desde que está en el país y llevo gastado más de 23.000 dólares.
¿Hay otras alternativas?
En nuestro país el ciudadano de a pie no tiene tiempo para reponerse de algún episodio confrontativo propuesto por el gobierno actual, ya sea con su habitual relato de tono épico, por falsas democratizaciones de oscuros propósitos, por tratados inexplicables, etcétera. Cuando recibe también de políticos que supone en posiciones opuestas declaraciones y señales que son, cuando menos, desconcertantes. Pocos días atrás, hemos visto y escuchado por televisión al señor Hermes Binner, en su posición de importante referente del FAP, expresar que si hubiera tenido que votar en Venezuela lo hubiera hecho por el señor Capriles. Hasta aquí esta respuesta es lo que se puede esperar de una persona que a lo largo de toda su trayectoria política ha sostenido una posición claramente favorable al sistema de gobierno democrático y republicano establecido por nuestra Constitución Nacional y es dable esperar, como así ocurrió, que sea criticado por algunos referentes del kirchnerismo. Pero, a los pocos días, otros ciudadanos legisladores por el mismo espacio político también se manifestaron contrarios a esa respuesta declarando que ellos hubieran votado por el extinto presidente Chávez. Así las cosas, todo podría considerarse como una diferencia de posiciones ante la mera propuesta hipotética del señor Leuco. Pero, en mi opinión, este planteo de los señores Giustiniani, Lozano y Victoria Donda nos pone a los que observamos sus actuaciones en el Congreso ante la disyuntiva, hasta ahora sin respuesta, de cuál es la verdadera posición ideológica de estos legisladores y con qué coherencia y honestidad intelectual podrán oponerse a los embates autoritarios del aparato kirchnerista si simultáneamente manifiestan que hubieran apoyado a un gobierno que hace tiempo que ha superado largamente la prepotencia del "vamos por todo" de nuestro oficialismo. Resumiendo, no creo estar en soledad si pregunto: ¿ los legisladores Giustiniani, Lozano y Donda usan una careta en nuestro Congreso o la hubieran usado en los comicios bolivarianos?