Bigand.— El cine teatro San Martín reabrió sus puertas, gracias al proyecto municipal para
convertirlo en un espacio público y gratuito.
A diferencia de otras tantas salas que fueron cerradas o vendidas por
falta de rentabilidad, aquí el camino fue recuperar un lugar que forma parte del patrimonio local y
que nadie resignaba a perder.
“Estamos felices de haber asistido a un acontecimiento que nos
compromete a seguir apoyando la continuidad del único cine de nuestro pueblo”, coincidieron
en señalar varios vecinos que presenciaron el primer rodaje cinematográfico que ofreció el San
Martín en su nueva etapa.
Se trató de la película argentina ganadora del Oscar, “El secreto
de sus ojos”, que fue proyectada luego de la ceremonia de reapertura y de un documental
titulado “Historias rodantes de cines de pueblo” que indaga sobre el cierre de salas en
pequeñas poblaciones de la provincia.
Chicos y grandes respondieron a una convocatoria que sobrevino a partir
del convenio que el gobierno local suscribió con la Sociedad Italiana para que su cine siga
funcionando, aunque ahora con el status de “no comercial” que le otorgó el Instituto
Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa).
Los orígenes. El San Martín, ubicado en la intersección de Córdoba y Manuel
González frente a la plaza central, fue creado por la Sociedad Italiana “Bruno
Garibaldi” y comenzó a funcionar en 1930. Era el centro de encuentro de toda la población.
Algunos vecinos aún recuerdan a sus padres o abuelos quitarse sus mamelucos y vestirse con sus
mejores pilchas para asistir a la reunión obligada de cada jueves, sábado o domingo. Tampoco
olvidan cuando en su adolescencia esperaban en la última fila de butacas de madera a que se
apagaran las luces para tomar de la mano a la noviecita.
Con el paso del tiempo, declinó y hasta corrió riesgo de desaparecer
para ser convertido en un supermercado. Pero la fortaleza de una institución como la Sociedad
Italiana, el rol importante del grupo cultural “La Esquina”, el apoyo de otras
instituciones, autoridades y de la comunidad, permitieron que el cine siga funcionando como centro
de producción cultural del pueblo y ámbito de eventos sociales de todo tipo.
En 2004 la comuna lo declaró patrimonio cultural de Bigand y luego fijó
una tasa asistencial cuyos recursos son destinados a su mantenimiento. Ahora arrancó una nueva
etapa bajo la denominación de Cine Público de Bigand, un emprendimiento que tiende a fortalecer la
actividad cultural y la identidad local.
El jefe comunal, Patricio Erceg, destacó la importancia de la
consolidación de los espacios e instituciones públicas de Bigand que “sirven a la
integración, a la formación y a la contención de la sociedad local”.
Y en ese marco, concluyó que “la recuperación del cine es un orgullo para la comuna y
un acontecimiento histórico para la comunidad”.



























