Los pilotos del avión de Air France que cayó el lunes al mar podrían haber estado operando la nave a una velocidad peligrosa porque confiaban en las lecturas defectuosas de velocidad, según creen los investigadores.
Air France dijo que comenzó a realizar los reemplazos de los sensores de velocidad cinco semanas antes del accidente del lunes, pero sólo después de tener un desacuerdo con Airbus sobre la propuesta del fabricante de realizar pruebas antes de cambiarlos.
Air France se mostró en desacuerdo con Airbus sobre la forma de responder a sensores congelados que afectan las lecturas de velocidad a elevada altitud, un posible problema que podría ser parte de la investigación sobre el accidente del lunes de la semana pasada.
Un portavoz de Airbus no quiso comentar el tema.
Sin embargo, el encargado de la agencia de accidentes aéreos de Francia (BEA) comentó anteayer que aún es muy pronto para establecer si los problemas con los sensores de velocidad, conocidos como tubos pitot, fueron causantes de la situación.
Air France dijo que la primera vez que se percató que el hielo en los sensores estaba causando pérdida de información en aviones como el A330 fue en mayo de 2008, pero que no había logrado llegar a un acuerdo con Airbus sobre las medidas a tomar. Según Air France, Airbus se ofreció a realizar pruebas en vuelo con nuevos sensores este año, pero la aerolínea decidió continuar con los sensores y comenzar a cambiarlos de todos modos el 27 de abril. No dijo si el avión siniestrado tenía los nuevos sensores pero su última visita al hangar de mantención fue el 16 de abril.
Algunos de los cerca de los 50 o más operadores del A330 defendieron el registro de seguridad del avión en un encuentro de aerolíneas en Kuala Lumpur realizado ayer, diciendo que el accidente era un suceso aislado.
Pero Airbus enfrentó problemas con los sensores de velocidad desde al menos 2001, obligando a hacer cambios en el equipo, lo mismo que en el manual de vuelo del piloto, según documentos online.
En 2001, Francia reportó muchos casos de fluctuaciones repentinas de la información de velocidad de aviones A330 ó A340 durante duras condiciones de congelación y le ordenó a Airbus cambiar el manual de la cabina del piloto, según informó la Administración de la Aviación Federal estadounidense. (Reuters)

































