Investigan la muerte de un hombre baleado dentro de su vivienda
La policía rosarina investiga la forma en que un hombre de 30 años murió baleado en una humilde
vivienda de Chacabuco al 3900, en barrio Tablada. Cuando los efectivos del Comando Radioeléctrico
llegaron ayer a la madrugada al lugar, alertados por un llamado telefónico, se toparon con el
cuerpo de Gustavo Javier Oviedo.
15 de febrero 2009 · 01:00hs
La policía rosarina investiga la forma en que un hombre de 30 años murió baleado
en una humilde vivienda de Chacabuco al 3900, en barrio Tablada. Cuando los efectivos del Comando
Radioeléctrico llegaron ayer a la madrugada al lugar, alertados por un llamado telefónico, se
toparon con el cuerpo de Gustavo Javier Oviedo. El hombre estaba tirado sobre el piso y tenía al
menos una herida en la región intercostal derecha, sin orificio de salida. Fue asistido por una
ambulancia del Sies que lo llevó al Hospital de Emergencias, donde murió a media mañana. Lo que
investigan los pesquisas es si el hombre se disparó para quitarse la vida, como sostienen al menos
dos testigos, o si fue asesinado.
Un cuerpo sobre el piso con una herida de bala en la zona intercostal, un
revólver calibre 22 corto y completando la escena una mujer con sus cinco hijos de entre 4 y 13
años. Ese fue el escenario con el que se tropezaron los hombres del Comando Radioeléctrico ayer,
pasadas las 3 de la mañana, en una casa de pasillo de Chacabuco al 3900.
Los uniformados entrevistaron allí a María Z., de 31 años, quien contó que el
hombre que estaba malherido era su cuñado y que ya les había advertido que se quería matar. Tras
ello se había baleado en el abdomen. Según confiaron fuentes allegadas a la investigación, el
revólver que fue secuestrado en el lugar había sido accionado dos veces.
La trama. Rara y trágica historia la que contaron las fuentes consultadas sobre
la dudosa muerte de Gustavo Javier Oviedo, que se ganaba la vida haciendo carga y descarga de
camiones.
Según los voceros, el hombre convivía con la que fuera la esposa de su hermano,
que también tuvo una muerte violenta, y sus cinco sobrinos. "Al hermano de este hombre lo mataron
de un puntazo en un hecho poco claro", explicó una fuente. El relato también indicó que la vida
entre los que habitaban la casa de pasillo distaba mucho de ser cordial y que las discusiones
abundaban a toda hora y eran escuchadas por el vecindario.
Así fue que el jueves por la noche Oviedo, que según los pesquisas tenía serios
problemas de adicción a los estupefacientes, estaba deprimido por algunas cuestiones que el
calificaba como "falta de respeto".
Cuando la cuñada de Oviedo llegó cerca de la medianoche tuvieron una discusión,
y a partir de ese momento sólo se conoce lo sucedido por el relato de la mujer y uno de los hijos
de ella, de 13 años. De acuerdo a esos dichos, Oviedo dijo que ya no quería vivir más y que se iba
pegar un tiro. Luego tomó el arma y, según indicaron las fuentes, se gatilló dos veces en la zona
intercostal derecha. Cayó malherido, fue llevado al Heca y a las 10.30 murió. Para determinar si
Oviedo se suicidó, como alienta la declaración de su cuñada, será vital el resultado de la autopsia
que se le realizó en el Instituto Médico Legal.