La polémica por la invasión de ciclistas sobre el cantero central de Oroño, donde está prohibido circular, sigue dando tela para cortar y ahora surgió una alternativa para solucionar este problema que pone en peligro a los peatones que caminan por ese transitado lugar. Mientras agrupaciones de ciclistas proponen levantar el estacionamiento para hacer una bicisenda en el bulevar, desde el Concejo Municipal impulsan que se instalen en las arterias paralelas, en el marco de una rediscusión integral del sistema.
Desde hace algunos años, diferentes organizaciones de ciclistas (y hasta hubo un proyecto en el Concejo) vienen señalando que la salida más efectiva para que deje de usarse la vereda es levantar los boxes de estacionamiento en ambas manos del bulevar, desde el río hasta avenida Pellegrini, ensanchando el lugar para circular, e instalar ciclovías allí para dotar la zona de infraestructura. Pero voces dentro del Palacio Vasallo creen que es difícil esa salida, dadas las condiciones de uso de esa importante arteria, plagada de bancos, escuelas e instituciones médicas.
Por eso, el concejal Carlos Cardozo, vicepresidente del Ente de la Movilidad, cree que una posibilidad superadora es que se construyan bicisendas en Alvear y Balcarce, ya que las más próximas que corren en sentido norte/sur están demasiado lejos, en Corrientes y Ovidio Lagos. Se presume que al tener esa posibilidad más cerca, muchos conductores de rodados abandonarían la vereda de Oroño. “Ni la calzada ni el cantero son opciones. La única posibilidad es con diálogo pensar en ciclovías en las paralelas. La calzada porque es un lugar con muchos estacionamientos necesarios. Y el cantero porque es un paseo verde recién acondicionado”, afirmó.
Para el edil de Juntos por el Cambio, sobre Oroño la cantidad de escuelas, sanatorios y geriátricos hace inviable que la ciclovía se haga por la calzada de la avenida. “Son lugares que sí o sí requieren estacionamiento por su naturaleza. Y el cantero tiene un valor integral de patrimonio que lo destrozaríamos con una ciclovía. Además de que habría que romper toda la obra de parquización, de las cuales seis cuadras de hecho se están haciendo ahora”, recordó.
Polémica
Por eso, cree que la única salida, pero que necesita “una decisión política que va a traer polémica” es que se levante una mano de estacionamiento y se haga una ciclovía por Alvear y una por Balcarce. “Digo polémica porque los comerciantes van a protestar. Pasa que en Balcarce hay TUP, lo que nos pondría en la misma situación que Catamarca o Alem, calles que tienen colectivos, estacionamiento y ciclovía, y son muy caóticas. Por eso hablo de la integralidad. Alvear también tiene, pero en un tramo es bien ancha. Después se angosta un poco pero vuelve a ensancharse. Solo se generaría un embudo en la cuadra del Parque”, precisó.
En tanto, repitió el mismo pedido que ya hizo con proyectos en 2015 y en 2020, para construir separaciones entre bicisendas y calzadas en avenidas, y evitar así que las ciclovías estén unidas al resto de la calle. “Una raya de pintura no es una ciclovía, en una avenida es un peligro”, dijo. Y puso el ejemplo de Pellegrini, donde “cada tanto hay algún accidente con herido grave, porque una vía de 60 kilómetros por hora no puede tener una ciclovía sin separación física. Es más, toda la normativa internacional en materia de movilidad sustentable te indica que si vos pasás los 30 kilómetros por hora de velocidad en la calzada, tenés que tener separación física con la ciclovía”, detalló.
“Lo hemos planteado en el Ente de la Movilidad, antes y ahora. Tenemos que volver a la discusión de un diseño integral de la red de bicisendas de la ciudad, porque hay kilómetros de ciclovías desconectadas y muchas de ellas en lugares inadecuados o sin la separación física necesaria para que sean seguras para el ciclista”, manifestó.
Ciclovía elevada
Esta semana, Córdoba inauguró una ciclovía elevada de 1700 metros de largo, para de simplificar el tránsito. La obra, realizada por el municipio cordobés junto a la provincia, reedita una idea similar a la ciclovía suspendida sobre el mar que hizo Río de Janeiro cuando fueron los Juegos Olímpicos 2016.
“Son proyectos que tenemos que plantear para otro momento de las finanzas de la Municipalidad, y para un país que tenga acceso al crédito internacional. Hay mucho financiamiento para el desarrollo de movilidad sustentable, el tema es que no podemos acceder”, apuntó Cardozo.
De hecho, recordó que el sistema Mi Bici Tu Bici fue el último financiamiento al que accedió Rosario durante la gestión de Mónica Fein. “Pero ahora nadie le presta un peso a ningún ente estatal de Argentina. Por eso hay que acomodar el actual sistema con mejores estándares de conectividad y seguridad, y después pensar en estas cosas”, cerró.