El técnico de Barcelona se fue muy satisfecho de Santander. No era para menos. Su equipo no jugó como en otros encuentros pero igual ganó. Claro que para ello debió cambiar los planes que tenía para Lionel Messi. Porque en la semana ya le había avisado que en la visita a Racing lo dejaría en el banco de suplentes porque venía sumando muchos minutos de juego. Pero el mal funcionamiento del equipo y la derrota parcial lo obligó a mandarlo a la cancha. Y tras la hazaña, Pep Guardiola admitió: "Es un jugador desequilibrante. Siempre sabés que Messi una va a hacer, y afortunadamente en esta ocasión ha hecho dos, suficiente para que el Barsa gane y mantenga la distancia en la tabla de posiciones. La verdad que Messi siempre está".




























