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En torno al arreglo de las calles

Vivo en calle Rioja al 1900, y hace muy poco tiempo, se reasfaltó desde bulevar Oroño hacia el río. La obra quedó bien terminada, generó algunos trastornos lógicos para los vecinos, pero nada grave y fueron planificados los cortes con antelación para que al momento...

Miércoles 02 de Abril de 2014

Vivo en calle Rioja al 1900, y hace muy poco tiempo, se reasfaltó desde bulevar Oroño hacia el río. La obra quedó bien terminada, generó algunos trastornos lógicos para los vecinos, pero nada grave y fueron planificados los cortes con antelación para que al momento de ejecución de la misma, todo fuera lo menos traumático para quienes habitamos dicha calle. Debo resaltar, además, que se ha pavimentado a la altura de las paradas de ómnibus, dándole mayor solidez a esos últimos treinta metros que cedían ante la frenada de éstos vehículos pesados que transitan la ciudad. Hasta aquí, mi comentario es un elogio para un trabajo que si bien merecía pequeños arreglos, considero que no era de urgencia si tenemos en cuenta, que por la mismísima Rioja, cruzando el bulevar, nos encontramos con otra calzada, totalmente distinta, mezcla de empedrado y remiendos asfálticos viejos y rotos que forman innumerables baches (algunos legendarios), donde afloran los rieles del viejo tranvía, desnivelados con respecto a la irregular superficie, y que como automovilista confieso que elegimos (no pocos) para circular en el afán de evitar los pozos y poniendo en riesgo, a la hora de frenar, una segura patinada por sobre las vías mencionadas. Reitero: soy un beneficiario de la obra realizada. Pero me parece que el ejemplo que cité de la misma calle se replicará tantas veces como lectores tenga este artículo, y cada uno de ellos podrá citar decenas de ejemplos en el macrocentro, ni hablar de los barrios totalmente olvidados, donde el asfalto parece haber tenido un reciclado para convertirse otra vez en tierra colorada, anegándose ante la menor lluvia. Muestra de esto último, menciono uno caprichosamente: Constitución entre Rueda y Gaboto y zonas aledañas. ¿Quién decide las calles a arreglar? ¿Qué parámetros se toman al elegir la necesidad de una sobre otra? Estos son algunos de los interrogantes planteados que, tal vez, algún funcionario municipal pueda responder en esta misma sección del diario.

Ernesto Ercoli / DNI 14.865.619

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