En el marco de la transición del sistema Movi a Sube que comenzó hace dos meses, la Municipalidad de Rosario y el Ministerio de Transporte de la Nación ya instalaron 30 terminales automáticas (TAS) que permiten realizar la validación de las cargas virtuales hechas a través de homebanking o aplicaciones de pago. En tanto, otras 20 ya fueron pedidas al gobierno nacional y aguardan su llegada.
Lo cierto es que hay usuarios de algunas zonas que tienen dificultades para encontrar estaciones de validación del saldo, por lo que es imperiosa la ampliación de la red. Previo a la implementación de Sube en Rosario, había solo cinco TAS en la ciudad. Al comenzar la transición, Nación le otorgó una primera tanda de 20 a Rosario, de las cuales se colocaron 17 y otras tres se dejaron como repuesto.
Además, llegaron 38 que se usan en las campañas de registración para validar, y que una vez que termine ese proceso van a estar ubicadas en diferentes lugares. Mientras tanto, solicitaron la llegada de 20 más, que supuestamente estaban destinadas para la provincia y que nunca se instalaron. Serán colocadas en breve por el equipo técnico del Ente de la Movilidad de Rosario, que junto al Ministerio de Transporte realizan los trabajos de soporte y mantenimiento ante fallas o inconvenientes.
¿Dónde están? Por ahora, se montaron en las seis Unidades de Gestión Sube (UGS) ubicadas en la Terminal de Omnibus y los Centros Municipales de Distrito, y se arrancó con el plan de extenderlo a paradas masivas de colectivo, la red de centros de salud, facultades de la Universidad Nacional de Rosario, clubes, shoppings, sucursales del Banco Municipal y algunas entidades públicas como Ansés.
Cobertura
La extensión atiende a la proliferación de reclamos por la falta de lugares para llevar a cabo las validaciones de las cargas, consultar y recuperar el saldo de la tarjeta, y aplicar a la tarifa social que es lo que permiten las TAS. Las cifras oficiales dicen que hoy más de 700 comercios activos para hacer recargas presenciales, y se sigue con el objetivo de llegar a los 1.500. Pero a pesar de un acuerdo con un sector de los kiosqueros, todavía hay denuncias de que algunos locales no agrupados en la cámara cobran la carga de forma ilegal.
Pero el mayor problema viene a la hora de querer hacer la carga virtual. A diferencia de Movi, que a las 48 horas acreditaba el saldo al acercar la tarjeta a la canceladora del colectivo o una terminal de bicicletas públicas, en Sube luego de pagar por Home Banking o aplicaciones bancarias, hay que validar la carga de dos maneras: a través de las TAS o la aplicación Carga Sube.
Esta opción es práctica, pero solo funciona en celulares con sistema operativo Android que cuenten con la tecnología NFC. En general son teléfonos nuevos y no todo el mundo, por edad o condiciones socioeconómicas, tiene la educación tecnológica necesaria para saber hacerlo. Por lo que es un camino fácil pero restrictivo.
Por eso, es importante la existencia de las TAS y que se vaya ampliando su red de cobertura. A la carencia de dispositivos se suma que el último fin de semana se rompieron algunas terminales, que pasaron varios días fuera de servicio. Fue el caso de la ubicada en la entrada de la Terminal, las de la plaza Sarmiento y la de la plaza Montenegro. Desde el municipio aseguraron que todas estaban en vías de reparación, pero las tareas dependen de un equipo técnico de Sube.
Boleto laboral y BEG
En tanto, otras de las preocupaciones es la pérdida de la carga con bonificación, que aún no ha sido incorporada al nuevo sistema. Fuentes del Palacio de los Leones adelantaron que gestionan el pase del llamado "boleto laboral" a Sube, que trajo la tarifa social con descuento del 55% para muchos sectores, mientras el resto de los beneficios que cubría el municipio deben ser garantizados por cada jurisdicción.
Los atributos (como el pase gratuito a jubilados de más de 69 años o el medio boleto estudiantil) pudieron cargarse sin problemas, y se sostuvieron porque dependía de una cuestión de sistema: una vez cargado el atributo, la canceladora lee que la tarjeta lo tiene y le cobra con descuento.
En cambio, el boleto laboral depende de la red de recarga, es decir, que se acredite más plata de la que el usuario carga físicamente (por ejemplo, $3.411,60 acreditan $3.960), y por eso todavía se está en vías de resolverlo. Eso se hacía a través del Banco Municipal. Al cambiar el agente de la red de cobro, depende de ese actor poder cargar más dinero del que se paga en efectivo. Afirman que la idea es sostenerlo, pero no depende exclusivamente del municipio como en los otros aspectos, aunque están haciendo las gestiones para que ocurra.
Por último, en breve habrá novedades sobre el Boleto Educativo Gratuito. Por ahora, el beneficio para docentes y estudiantes sigue con Movi. Como la demanda de la migración de los jubilados ya descendió bastante, este será el próximo grupo a mudar de sistema. En ese sentido, los jóvenes serán llamados en las próximas semanas a hacer el trámite tanto a la Terminal Mariano Moreno (reemplazó como sede al Centro Cultural Fontanarrosa), como a los Centros Municipales de Distrito.