José Antonio Chamot dejó su lugar de director deportivo en Boca Unidos en medio de un cúmulo de rumores en torno a su salida. Aunque lo esbozado públicamente es que su desvinculación de la entidad correntina se dio de común acuerdo, hubo además algunos inconvenientes de salud que lo llevaron a dejar sus funciones y regresar a la provincia de Santa Fe. El exjugador de Central y la selección argentina, entre otros importantes lugares por los que pasó, se había ausentado del Aurirrojo en marzo tras sufrir una descompensación y volvió a Rosario para someterse a un chequeo médico, pero luego retomó sus funciones. En los últimos días, acordó su salida en buenos términos.
Un detalle particular del arribo del Flaco a Corrientes es que había tomado el mando del equipo Lucas Batistuta, hijo del recordado goleador Gabriel Omar. La meta era lograr una gran campaña en el torneo Federal A, pero la racha negativa de sólo dos victorias en nueve partidos motivaron a que a fines de mayo se acordara la salida del técnico. Pocas horas más tarde el exdefensor también dejó la entidad.
"Razones familiares que comprendemos nos alejarán del querido Flaco. De nuestra parte le deseamos una pronta solución. Tomamos con responsabilidad su mensaje de unión y trabajo por el bien de Boca Unidos", informó en las últimas horas en sus redes sociales confirmando la salida del exjugador mundialista y sin entregar mayores detalles sobre sus inconvenientes de salud.
Chamot había padecido un problema hace casi siete años estando en Paraguay. El 29 de agosto de 2019 se dijo que había sufrido un “leve ACV” o derrame facial, aunque después allegados al cuerpo técnico aclararon que se trató de una parálisis facial causada por un virus.
Una carrera de alto nivel
Chamot, nacido hace 57 años en Concepción del Uruguay, elaboró una carrera futbolística realmente envidiable. Si bien se inició en su ciudad entrerriana, el despegue lo tuvo en las inferiores de Central cuando junto a su familia se mudó a San Lorenzo. A los 18 años debutó en la primera Canalla y a partir de ahí inició un recorrido por distintos clubes de Europa y lució la camiseta de la selección argentina jugando nada menos que tres mundiales.
En su raíd futbolístico jugó en Pisa, Foggia, Lazio, Atlético de Madrid, Milan y Leganés. El gran rendimiento que logró le permitieron jugar en la selección y participó de tres Copas del Mundo de manera consecutiva: Estados Unidos 1994, Francia 1998 y Corea-Japón 2002. A la vez, obtuvo la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996.
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Charlas y técnico
Cuando se retiró del fútbol incursionó como entrenador -además de dar charlas motivacionales junto a la organización Atletas de Cristo- y en la gestión deportiva. Primero dirigió en las inferiores de Central y tuvo la chance de dirigir la primera durante un interinato en 2017/18. Tras su salida de Arroyito asumió el desafío en Libertad, donde se coronó campeón de la Copa Paraguay. Y en el presente año se sumó a un proyecto en Boca Unidos, pero en las últimas horas dio un paso al costado.