Justo cuando la Empresa Provincial de la Energía (EPE) había solucionado los
problemas que dejó la tormenta de hace ocho días, cientos de vecinos de los barrios San Eduardo y
Aldea, en la zona oeste, volvieron a quedarse sin luz ya que se inundaron tres subestaciones de
media tensión. Con el temporal de ayer reaparecieron los problemas.
"Ya salimos de la situación generada por la tormenta de la semana pasada. Los
trabajos ahora consisten en normalizar la red, que en muchos casos fue reparada de emergencia",
explicó LaCapital Raúl Stival, gerente de Relaciones Institucionales de la EPE.
Pero, si bien no fueron de gran magnitud, los chaparrones de ayer acarrearon
nuevos inconvenientes para los clientes de la zona oeste, puntualmente en San Eduardo y Aldea donde
varias cuadras se quedaron sin el suministro eléctrico.
"Se inundaron tres subestaciones de media tensión. Las cuadrillas están
trabajando en la red subterránea para desagotarlas", estimó el funcionario antes de remarcar que la
solución llegaría al cierre de esta edición. Y recordó que en la zona sur también hubo algunos
problemas "puntuales de baja tensión".
En virtud de los cientos de reclamos que llegaron a la compañía eléctrica tras
el violento temporal del lunes 2 de febrero y que tuvo al máximo de su capacidad operativa a las
cuadrillas de operarios, el referente de la EPE explicó que la demanda de reclamos "ya volvió a la
normalidad; se registró un promedio de 45 llamados por día por problemas menores. Por suerte está
cerrada la emergencia", subrayó Stival.
Aunque para los vecinos de bulevar Seguí y Suipacha la reposición del servicio
no fue óptima. Luego de casi siete días sin energía, el fluido volvió con una potencia de entre 250
y 260 voltios, cuando lo normal es 220. El sacudón quemó varios electrodomésticos, como heladeras y
televisores.
Apenas ocurrió la tormenta y transcurridos varios días sin luz, comerciantes de
la misma zona debieron tirar gran cantidad de alimentos perecederos al no poder refrigerarlos.
Tras la tormenta de hace ocho días, 250 mil viviendas quedaron sin luz en el sur
de provincial y unos 80 mil clientes sufrieron los efectos en Rosario.
El vendaval inundó 12 subestaciones transformadoras y 16 redes de media tensión
salieron de servicio.
Según datos de la EPE, la tormenta dejó averías en 7 torres de alta tensión, 165
subestaciones transformadoras, afectando a 871 zonas de baja tensión y 26 de media. La empresa
debió atender más de 6.400 llamados.