Buenos Aires.— Dos policías federales retirados que trabajaban como
recaudadores de una cadena de heladerías fueron acribillados ayer a balazos en Palermo durante un
robo por al menos tres delincuentes y la principal hipótesis apunta a que los efectivos fueron
asesinados porque pretendieron resistirse.
Fuentes policiales dijeron que los delincuentes huyeron del
lugar con unos 20 mil pesos que los policías habían recolectado de dos locales de la cadena de
heladerías Pérsicco, y aseguraron que antes de escapar le robaron la pistola a uno de los
asesinados.
Al momento del asalto, los suboficiales se habían detenido
a tomar un café en un puesto callejero y el cafetero que los atendía se asustó, intentó huir y fue
atropellado por un auto, por lo que debió ser hospitalizado aunque con lesiones leves. El comisario
inspector Sebastián Seggio informó que todo arrancó a las 8.35 en la calle Alfredo Berro, entre
Casares y Sarmiento, a 20 metros del Jardín Japonés y frente al ingreso principal al Club de
Amigos.
Los dos policías retirados de la Federal, Juan Carlos Rojo
y Omar Navarrete, iban en una camioneta Peugeot Partner blanca de la empresa General Sweet, a la
que pertenecen las heladerías Pérsicco, ya que trabajaban como recaudadores de esa firma.
El fin arranca. Habían iniciado la jornada muy temprano. Fueron primero a la
heladería frente al parque Rivadavia, en Caballito, y luego a la sucursal de Cabello y Salguero, en
Palermo
Se cree que en ambos lugares retiraron unos 14 monederos
cerrados con precintos plásticos con más de 30 mil pesos de las ventas del fin de semana. Tras ello
fueron a tomar un café en Berro y Casares. Varios testigos dijeron que los policías acostumbraban a
desayunar en ese puesto y habían entablado una amistad con el cafetero.
En ese momento, un VW Bora celeste frenó de golpe y
descendieron dos hombres armados quienes, aparentemente amenazaron a los policías y les dijeron que
se trataba de un robo. Ante esa situación, la sospecha de los investigadores es que uno de los dos
policías extrajo un arma de fuego con intenciones de defenderse y en ese momento fueron
acribillados.
"Todavía no sabemos si alcanzó a disparar su arma para
defenderse. Lo que sí sabemos es que el otro policía ni siquiera alcanzó a desenfundar su arma",
dijo un jefe policial. Los investigadores dijeron que, a simple vista, se contabilizaron entre seis
y ocho orificios de bala en los cuerpos de Rojo y de Navarrete, quienes murieron en el acto.
En tanto, los ladrones rompieron el vidrio de la camioneta
Partner y robaron varios monederos con unos 20 mil pesos, pero dejaron en el interior "cuatro o
cinco monederos más con casi 10 mil pesos". Además, se llevaron el arma de uno de los dos policías,
la cual no fue hallada en el lugar.
La huida del cafetero. El cafetero que estaba a cargo del puesto se asustó ante la
situación e intentó escapar corriendo, pero fue atropellado por un auto que pasaba por el lugar,
cuyo conductor luego lo llevó herido al hospital Fernández.
El hombre fue identificado por las fuentes como Paulino
Baldol, de 55 años, quien se halla internado fuera de peligro con politraumatismos. El director del
Same, Alberto Crescenti, quien negó que la víctima haya sido baleada. En tanto, horas después fue
hallado el Bora celeste utilizado por los delincuentes estacionado junto al cordón a pocos metros
del lugar del hecho, en la parte posterior del Club de Amigos. (Télam)