Pérez.— Con 170 casas destruidas, 90 de ellas sin techo, Pérez fue la ciudad del Gran Rosario más castigada por el temporal. Muchas casillas de madera y chapa directamente desaparecieron y unas 20 viviendas lujosas sufrieron daños severos.

Pérez.— Con 170 casas destruidas, 90 de ellas sin techo, Pérez fue la ciudad del Gran Rosario más castigada por el temporal. Muchas casillas de madera y chapa directamente desaparecieron y unas 20 viviendas lujosas sufrieron daños severos.
Los barrios carenciados más afectados son Esso, Jardín, Terraplén, Villa América y Parque Güemes, ubicados al sur y al oeste de la ciudad. En Cabín 9 se dañaron 12 viviendas, tres de ellas no sirven más. En el populoso conglomerado, están desde ayer sin agua ni luz.
El panorama es desesperante tanto para los vecinos como para las autoridades que no dan abasto para socorrer a los damnificados y esperan que en pocas horas llegue ayuda oficial de la provincia o la Nación. Varias personas resultaron heridas aunque ninguna de gravedad y hubo unos 60 evacuados, la mayoría niños y mujeres. En tanto, otros decidieron autoevacuarse en casas de parientes o amigos y los hombres se quedaron cuidando sus pertenencias.
Templos. La capilla católica de Cabín 9 y el templo evangélico de Pérez se quedaron sin techo. Y en Villa América el templo evangélico se destruyó en su totalidad. "Muchas familias perdieron todo", afirmó el intendente Darío Corsalini, que ayer no salía del asombro.
"Cuando tuvimos el último temporal de granizo creíamos que nunca veríamos algo peor, pero esta tormenta lo fue. En 10 horas cayeron 150 milímetros y luego siguió lloviendo hasta las 7.30. Si bien los drenajes estaban limpios, es imposible que soportaran tal meteoro", comentó el mandatario.
Pérez tiene una arboleda envidiable, pero el verde que tanto reconforta fue el principal causante de los anegamientos. Los desagües fueron tapados en pocos minutos por hojas y ramas. En tanto, pesados ejemplares destruyeron total o parcialmente muchos vehículos. Tampoco se salvaron algunos que estaban en los garajes. Como el del propio intendente que quedó aplastado por la caída del techo de chapa.
Apenas terminó la tormenta de lluvia y viento, la ruta 33 debió ser cortada entre Zavalla y Pérez, y un panorama similar se presentó sobre la 14. Treinta árboles y cantidades de ramas cubrieron ambas arterias y despejarlas, demandó tres horas.
La voladura de grandes tinglados se visualizó en toda la localidad. El resto de la ciudad estuvo sin energía hasta las 16.30. Corsalini agradeció que no hubo que lamentar víctimas ni heridos de gravedad "porque cuando los vecinos vieron que las nubes estaban muy bajas y de un color oscuro, se metieron a sus casas. Al empezar el viento, comenzaron a volar todo tipo de elementos; podría haber sido una tragedia si la gente no se refugiaba".
Sólo en el pintoresco club Mitre se tumbaron cien árboles y el municipio calculaba que no menos de 400 en todo el distrito, sin contar los que quedaron muy dañados. El panorama para la reposición del servicio eléctrico definitivo era poco alentador. Cinco enormes postes de la línea de alta tensión (500 mil kilovatios) que parten de la empresa Transener SA —ubicada al noroeste de Pérez— se derrumbaron y cayeron sobre la línea de media (33 mil kilovatios) que alimenta a toda la zona oeste del Gran Rosario, lo que afectó en igual magnitud a Funes.
Productores en la ruina. Cuatro tornados e inundaciones en tres años es mucho para los productores. No alcanzaron a sobreponerse de uno que ya les llegaban los otros", reflexionó Corsalini, y agregó que ayer varios floricultores dijeron que no van a continuar con la actividad porque no hay lomo que aguante.
"Este temporal destruyó el 80 por ciento de los invernáculos y las flores", confirmó el mandatario peresino, y afirmó que "en la zona de Soldini no quedó una sola lechuga".
En ambas localidades se presagia una situación económica muy dura, que impactará en todos los sectores. "Primero asistiremos los casos sociales, pero la semana que viene habrá que pensar en cuestiones vinculadas al trabajo y la producción", analizó Corsalini.
Por último, destacó el desempeño de la agrupación voluntaria de jóvenes de defensa civil y de los empelados municipales "que trabajan sin parar. También nos sorprendieron varios vecinos que vinieron con sus vehículos y herramientas ofreciéndose para colaborar", remató el mandatario.



