Alejandro Luján Erbayo, el remisero de 24 años buscado durante tres semanas, apareció la
madrugada de ayer sano y salvo, aunque sin su auto, en la zona sur de la ciudad. El chofer aseguró
haber sido secuestrado por dos parejas y forzado a pagar un rescate. Adujo que su padre entregó a
sus captores la indemnización cobrada en un juicio laboral y que con eso obtuvo su libertad.
Su relato fue tomado con reservas en Tribunales. Desde la delegación
local de Drogas Peligrosas de la Policía Federal dicen que la versión es directamente
insustentable. Ocurre que el auto fue encontrado por agentes federales de Rosario hace ocho días en
la ciudad de Corrientes. Tenía un cargamento de 20 kilos de marihuana bajo los asientos traseros.
El 24 de mayo se detectó el vehículo en plena reparación en una gomería.
Al requisarlo advirtieron 21 panes de marihuana acondicionados y atados con una soga. Voceros del
juzgado federal de Corrientes, a cargo de Carlos Soto Dávila, confirmaron ayer a La Capital
que el tribunal interviene en el hecho.
El auto en cuestión, un Peugeot 505 dominio SG0-198, era seguido por la
Policía Federal desde el 13 de mayo, a raíz de un tiroteo que sus ocupantes mantuvieron ese día en
una localidad chaqueña con uniformados rosarinos.
Erbayo ofreció su versión a cara descubierta. Su padre aseguró haber
pagado rescate por él. El auto del remisero está implicado en un delito. Lo que hasta anoche no se
sabía es si el joven tiene conexión con el hecho o terceros utilizaron su vehículo contra su
voluntad.


































