Economía

Tablita e intervención, una película conocida

El ministro de Economía fijó la pauta de devaluación anual en el 25%, esto implica que desde marzo en adelante la devaluación sería del 1,6% mensual

Domingo 21 de Febrero de 2021

El gobierno recurre a una tablita cambiaria, venta en el dólar futuro, fija la tasa de interés y saca dinero del mercado aplicando un impuesto a la riqueza. Eso generaría una ventana de tiempo en donde el dólar estaría planchado, mejoraría la economía y el gobierno apuesta a ganar las elecciones legislativas.

El ministro de Economía fijó la pauta de devaluación anual en el 25%, esto implica que desde marzo en adelante la devaluación sería del 1,6% mensual, pretendiendo, de esta forma, ponerle un piso al avance de los precios. El gobierno buscará anclar las expectativas de precios, con un dólar pisado, y una tasa de interés en pesos que se estabilizaría en el 38% anual.

En enero el gobierno habría tenido superávit fiscal, y no emitió dinero para financiar al Estado. Febrero podría tener un tenue déficit. En marzo, la recaudación del impuesto a la riqueza podría dejar superávit fiscal holgado, y de esta forma, financiar los meses que siguen hasta junio.

Con este escenario, el dólar oficial estaría planchado por decisión del gobierno, y los dólares alternativos estarían perdiendo valor porque estarán en un mercado muy ofertado. Los que tienen que pagar impuesto a la riqueza deberán vender dólares para enfrentar el pago. Hasta que no pasemos marzo, y los meses fuertes de liquidación de cosecha (abril, mayo y junio), el dólar blue podría estar dormido.

El contexto internacional es muy favorable para Argentina. La soja y maíz están en valores récord, y nada hace presumir un derrumbe de precios. Las incógnitas están dadas entre dos caminos: se quedan en los valores actuales o siguen escalando a la suba.

El gobierno está decidido a ir por el camino del atraso cambiario, si las importaciones brotan como agua debajo de la tierra, se pretenderá controlarlas, y trabajar en pos de un superávit de balanza comercial de u$s 12.000 millones. Los dólares excedentes se utilizarán para saldar deudas, y si algo sobra se venderá en el mercado cambiario, se consiguen dólares a $ 90 y se venden a $ 147, no es una mala diferencia para el Banco Central.

En los próximos días el Banco Central podría recibir del FMI u$s 3.300 millones, el Grupo de los 7 capitalizará el FMI, y se distribuirán cuotas a los socios miembros, ese dinero va directo a las reservas del Central que podrían ubicarse por encima de los u$s 40.000 millones.

El Banco Central tiene una política restrictiva para venderle dólares a las empresas que tienen deudas en el exterior. Los caminos obligados de estas empresas son tres: refinanciar la deuda con el exterior, por el monto que el Banco Central no le otorga divisas; vender activos en el exterior, para poder asumir los compromisos pactados o una medida que aún no se ha explorado que es que las empresas comiencen a suscribir acciones, para honrar esas deudas en el exterior ampliando el capital accionario.

Con un tipo de cambio anclado, y tasas pasivas en torno del 38% anual, es muy probable que las acciones que están a precios muy bajos puedan comenzar a transformarse en un activo deseado por los inversores. El mismo camino deberían tomar los bonos soberanos, pero los ruidos que genera el gobierno en torno a la justicia, hace que muchos inversores pongan un compás de espera a la hora de adquirirlos.

Conclusión

Todos sabemos cómo termina la película de un dólar que ajusta por una tablita y mercados intervenidos. Esto genera una olla a presión que alguien tendrá que ajustar en algún momento del año 2022, pasadas las elecciones legislativas.

En el corto plazo, los instrumentos que ajusten por inflación y acciones se pueden convertir en inversiones sumamente atractivas. Empresas bancarias, petroleras, ligadas al campo, aluminio y siderúrgica pueden ser una muy buena inversión. Abstenerse de empresas cuyos precios son fijados por el Estado, preferentemente aquellas ligadas a servicios públicos.

Para las empresas, tomar créditos en pesos a tasas subsidiadas, crecer en escala para bajar costos de estructura, y tratar de colocar sus productos en el mercado, con una agresiva política comercial.

Las familias e individuos, con empleo, buen momento para comprar activos en cuotas sin interés, créditos personales a tasas favorables, reformar tu casa, cambiar el auto o viajar por la Argentina.

Vamos a un escenario de mayor consumo, por las subas salariales en marcha, del mínimo no imponible de ganancias y los aumentos a beneficiarios sociales. El comienzo de una vida más normal, con vacunas llegando y la esperanza de un mundo que está con más crecimiento económico y menos contagios.

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