La semana que viene, Mercedes-Benz comenzará a producir la nueva Sprinter con transmisión automática en su planta de Virrey del Pino, en el partido bonaerense de La Matanza. En un contexto de caída de la producción automotriz local, el anuncio representa un hito relevante para el segmento de utilitarios y para la industria en general, especialmente por su fuerte orientación al mercado externo.
El inicio de la fabricación está asociado al lanzamiento comercial previsto para el primer semestre de 2026 y a un plan productivo que apunta a consolidar a la Sprinter como uno de los principales vehículos de exportación fabricados en el país. Desde la compañía indicaron que el objetivo es abastecer tanto a los mercados regionales como, en una etapa posterior, avanzar con envíos a destinos más exigentes, como Estados Unidos y Canadá.
Para 2026, Mercedes-Benz prevé producir cerca de 20.000 unidades de Sprinter en la planta de Virrey del Pino. De ese total, unas 11.000 unidades ya estarían comprometidas para mercados regionales, lo que garantiza un piso de actividad para la fábrica a lo largo del año.
En 2025, la planta produjo 15.680 unidades del utilitario, de las cuales 9.300 se destinaron a la exportación. Esa relación confirma el perfil externo del modelo y explica la incorporación de la versión automática, una variante especialmente demandada por flotas, logística urbana y mercados donde este tipo de transmisión es prácticamente un estándar.
En ese marco, el gobernador bonaerense Axel Kicillof mantuvo un encuentro con Daniel Herrero, CEO de Prestige Auto —la empresa que controla la operación local de Mercedes-Benz—, junto al ministro de Producción provincial, Augusto Costa. Según lo informado oficialmente, la reunión se centró en inversiones, continuidad productiva y proyecciones de exportación vinculadas a la planta de La Matanza.
Los planes de Mercedes-Benz
La producción local de la Sprinter se inscribe, además, en una nueva etapa para la marca en la Argentina. A mediados de 2025, Prestige Auto —conducida por Daniel Herrero y Alfonso Prat-Gay— asumió la representación total de Mercedes-Benz en el país y anunció la continuidad de los 1.800 puestos de trabajo existentes, junto con una inversión estimada en 100 millones de dólares para sostener la fabricación del modelo al menos hasta 2030.
El arranque de la nueva Sprinter automática coincide con un debate que volvió a ganar protagonismo en los últimos días, tras declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre el impacto de la carga impositiva en la competitividad de la industria automotriz argentina, en particular en materia de exportaciones.
Según datos citados en ese contexto, la producción de vehículos con destino al mercado externo enfrenta una carga impositiva total cercana al 12%, una vez considerados los reembolsos y los regímenes de promoción vigentes. De ese porcentaje, la mayor parte corresponde a impuestos provinciales y tasas municipales, mientras que el resto se distribuye entre tributos nacionales, como el impuesto a los Débitos y Créditos y los derechos de exportación.
Más allá del cruce político, el aspecto técnico es seguido de cerca por las terminales. En un sector de márgenes ajustados y fuerte competencia regional, cada punto porcentual de costo incide directamente en la posibilidad de adjudicar mercados externos frente a plantas radicadas en otros países.
La planta de Virrey del Pino forma parte de un entramado productivo más amplio. La provincia de Buenos Aires concentra seis de las once plantas automotrices del país, lo que la posiciona como el principal distrito industrial del sector, junto con los polos de Córdoba y Santa Fe.
La realidad en Santa Fe
En Santa Fe el panorama del sector es algo incierto. A mediados de enero se confirmó que la planta de General Motors en Alvear continuará operando con pausas intermitentes durante 2026. La compañía ratificó la continuidad de paradas periódicas —una semana de freno por mes— con el pago del 75% del salario bruto durante esos períodos, el mismo esquema aplicado desde mediados de 2025. La decisión profundizó la inquietud entre los trabajadores y el gremio, en un contexto marcado por la reducción sostenida del plantel y la debilidad del mercado automotor.
El último informe de la Asociación de Fabricantes de Automotores (Adefa) da cuenta de la magnitud del ajuste sectorial: en enero se produjeron 20.998 vehículos, un 20,7% menos que en diciembre y un 30,1% menos que en enero de 2025. En tanto, las exportaciones totalizaron 9.759 unidades, lo que representa una caída del 51% respecto del mes anterior y del 12,3% en comparación interanual.