Mar del Plata, una de las ciudades turísticas por excelencia de Argentina, sufre por estos tiempos la falta de recursos económicos de la mayoría de la población. En el inicio de febrero la Perla del Atlántico vive en carne propia la baja en el consumo respecto a lo que fue enero, que de por sí la mayoría de los comerciantes tildaron como "pobre" en relación a años anteriores.
"Esta temporada viene demasiado floja, hay gente, pero no hay cash, no hay plata", le dijo a La Capital una vendedora de un puesto callejero, que se gana la vida también como cantante de cumbia.
"Imaginate que llegamos a vender un superpancho partido en dos, un choripán en tres y no nos sirve para nada. Estamos desde las dos de la tarde hasta la dos de la mañana y el trabajo no rinde", dijo. Y agregó: "Estamos todos en la misma situación, es una temporada malísima y muy triste para los laburantes como nosotros que básicamente nos movemos en temporada".
La temporada en Mar del Plata
La Capital, a la espera del partido de Central ante Aldosivi, realizó un recorrido por el centro de la ciudad recabando información y el común denominador fue la poca cantidad de gente, pero sobre todo "el cuidado" en el consumo.
La respuesta claramente hay que buscarla en el ajuste económico que viene realizando el gobierno nacional desde hace más de dos años, que pega con dureza en el bolsillo de la mayoría de los argentinos.
Roberto, un taxista que peina canas coincidió con lo que había expresado Laura. "La temporada viene muy floja, muy por debajo de la del año pasado. Está claro que la gente no tiene plata y no sólo hay menos, sino también menos gasto. Los comerciantes creo que notan lo mismo".
Tres prendas en el día
Analía estaba tranquila dentro de un local de ropa y también accedió al pedido de La Capital. "En estos primeros del mes, en los que se supone que la gente puede comprar porque ya cobró, está todo muy tranquilo. Por darte un ejemplo, hoy hicimos apenas tres ventas desde las 9 de la mañana a esta hora de la tarde. Años anteriores fueron muchísimo mejores".
"Amo Rosario", dijo Lucía, otra comerciante que tiene familiares en Rosario. "No fue para nada la temporada que deseábamos. Cambió un poco todo y ahora la gente apuesta a los fines de semanas largos, a los feriados, que a la temporada en sí". Y se explayó: "Hoy no es como antes, que la familia venía por quince días a veranear. La gente cuida mucho más el bolsillo".
María de los Ángeles, una joven que trabaja en una heladería sobre la avenida Colón, también fue contundente en su apreciación. "Está todo muy tranquilo, a comparación de años anteriores nada que ver. Suelo hablar con otros comerciantes y todos sienten lo mismo. Esperemos que para el fin de semana de carnaval repunte un poco".
Este es el semblante del comerciante marplatense. Algunos notaron que la segunda quincena de enero fue la que mejor anduvo, pero coinciden en que hoy son víctimas de la falta de dinero de la gente.
Indudablemente, el ajuste se siente más que nunca y quienes viven básicamente del turismo lo sienten en carne propia.