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Jueves 01 de Septiembre de 2016

Una mujer dejó de mandar a su hija a la escuela por el bullying

Para evitar que su hija no sufriese el acoso y persecución de sus compañeros, permitió que la niña no fuera a la escuela en un barrio de Neuquén todo un año, reemplazando ella la educación regular.

Para evitar que su hija no sufriese el acoso y persecución de sus compañeros, permitió que la niña no fuera a la escuela en un barrio de Neuquén todo un año, reemplazando ella la educación regular.

Pese a varios pedidos de la Justicia neuquina, la mujer se mantuvo en su negativa, por lo que la defensora adjunta del Niño y el Adolescente, Marcela Robeda, presentó una acción de amparo que ya fue admitida por el Juzgado de Familia.

La niña debería haber comenzado 6º grado este año y ante su ausencia, las autoridades de la escuela 201 donde concurría convocaron a una reunión a la mujer. Pero en esa circunstancia la mamá manifestó su intención de comenzar con la metodología de la escuela en la casa.

En las reuniones, la mujer reveló que su decisión surgió por el mal estado en que se encuentra el sistema educativo, además de que la niña estaba siendo víctima de bullying por parte de algunos de sus compañeros.

Según explicó la defensora adjunta, desde la escuela se le ofrecieron alternativas a la madre, como un cambio de turno, y también le propusieron la intervención del equipo interdisciplinario y hasta le plantearon buscarle vacantes en otro establecimiento escolar cercano a su domicilio.

"Pero la madre se negó a intentar cualquiera de las opciones ofrecidas. Puso como argumento el estado del sistema educativo y el creciente grado de angustia y desgano de su hija ante lo que consideró un claro caso de bullying", explicó la abogada en el amparo.

Robeda informó que el 4 de junio realizó una entrevista con la niña y luego con su madre, quien se comprometió a que su hija inicie alguna actividad de integración social, comience un tratamiento psicológico, además de que se reincorpore a la escuela primaria.

Sin embargo, a mediados de año desde el Consejo Provincial de Educación (CPE) le elevaron un informe a la Defensoría del Niño y el Adolescente donde se confirmó que la mujer continuaba con la idea de que la niña estudie en su casa.

El caso tiene como precedente el de otra mujer que a fines de septiembre de 2014 dejó de llevar a su hija de 7 años a la escuela porque consideraba inadecuada la manera formal en que se dictan las clases. En marzo pasado el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) ordenó a una mujer garantizar la educación de la niña. Con la sentencia de los vocales Oscar Massei y Ricardo Kohon, la Sala Civil hizo lugar a un a acción de amparo y argumentó que "cuando se trata de resguardar el interés superior del niño, atañe a los jueces buscar soluciones que se avengan con la urgencia y la naturaleza de las pretensiones".

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